El Danubio no podía ser mejor escenario para un baile, pero lejos de un vals, el flamante ministro de salud de Hungría sorprendió a todo el mundo con un breakdance para celebrar el inicio de un nuevo gobierno en ese país de tendencia socialdemócrata y europeísta, totalmente opuesto al centralismo autoritario de Viktor Orbán, que gobernó durante 16 años.
