Entidades de Derechos Humanos, y especialmente la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO), pidieron a organismos internacionales que intervengan para que Azadni no fuera ejecutado.
Incluso el arquero de la selección de Irán, al regresar a su país tras ser eliminada del mundial de Qatar 2022, pidió por la suerte de su colega. Esto le significó más de un inconveniente para el jugador a su regreso de Doha frente a las autoridades del régimen iraní.
Durante semanas no se supo nada de Azadni. En ese tiempo, se produjeron otras dos ejecuciones de personas que estaban en la misma lista que el jugador. Pero este lunes se conoció la noticia de la conmutación de la pena. El régimen de los ayatolas le perdonó la vida, pero fue sentenciado a 26 años de cárcel.
Graves cargos contra Azadni
En el juicio sumario contra él, no solo se lo acusó por participar de las marchas. También se lo vinculó con la supuesta muerte de tres miembros de las fuerzas de seguridad y otros dos delitos cometidos durante las protestas que sacuden el país mediados de septiembre.
Como ya se dijo más de una vez, los organismos de Derechos Humanos, que deben actuar desde fuera de Irán para no ser detenidos, denuncian que los acusados no tienen las mínimas garantías de defensa en juicio. Con lo cual, están condenados desde el mismo momento en que se los detiene y formula la acusación.
El futbolista iraní Amir Nasr-Azadani de 26 años, fue jugador del Rah-Ahan, el Tractor y el Gol-e Rayhan,en su país.
Se lo acuso del delito de 'moharebeh', es decir, 'enemistad con Dios'. Una de las acusaciones más graves y de la que resulta muy difícil defenderse. La pena por ese delito es la ejecución en la horca.
Aunque en el caso de Azadni, haya que atribuir a la presión internacional la conmutación de la pena capital por la de 26 años en prisión.