Derechos Humanos en Irán

El Premio Nobel de la Paz fue para Narges Mohamadi, activista iraní que está presa

Es defensora de los derechos humanos y está detenida por el régimen de los ayatolás. Ganó la distinción justo cuando la policía de la moral volvió a atacar a otra mujer y dejarla en coma.
Roberto Adrián Maidana
por Roberto Adrián Maidana |
Narges Mohammadi

Narges Mohammadi, defensora irani de los Derechos Humanos, ganadora del Nobel de la Paz 2023 (Foto: Comité Nobel).

La iraní Narges Mohammadi ganó el premio Nobel de la Paz 2023. El Comité Nobel compuesto por Noruega y Suecia le otorgaron esta distinción por su "lucha contra la opresión de las mujeres en Irán y su lucha para promover los Derechos Humanos y la justicia para todos".

Esta mujer, de 51 años, fue condenada por las autoridades iraníes a 10 años y ocho meses de prisión. Pero no solo eso, también a 154 latigazos, acusada de cometer "delitos relacionados con la seguridad nacional", justamente por su activismo en favor de los Derechos Humanos.

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Activista de los derechos humanos desde su etapa universitaria, Narges Mohammadi fue condenada a 10 años en prisión por el régimen iraní (Foto: gentileza Hindustan Times).

Activista de los derechos humanos desde su etapa universitaria, Narges Mohammadi fue condenada a 10 años en prisión por el régimen iraní (Foto: gentileza Hindustan Times).

Mohammadi lleva 10 años en prisión

El premio Nobel de la paz de este año es un mensaje directo al régimen iraní. Narges Mohammadi lleva 10 años en prisión. Comenzó a ser una militante y activista por el respeto a los derechos humanos mientras estudiaba física e ingeniería. Ella padeció los avances del fundamentalismo islámico, que cuestiona activamente que las mujeres lleguen hasta la universidad para su formación. Por ejemplo, los Talibanes, que retomaron el poder en Afganistán, dispusieron que las mujeres solo pueden estudiar hasta finalizar la escuela primaria.

En esta lucha por los derechos humanos, defendió a los presos de conciencia y las minorías. Organizó marchas y conferencias para poder establecer una democracia plena en Irán con elecciones libres. Además, es una activa militante por la abolición de la pena de muerte.

Justamente, el régimen de los ayatolás aplicó con severidad las ejecuciones tras juicios sumarios como respuesta a las protestas desatadas tras el asesinato de Mahsa Amini en Teherán, el 16 de septiembre de 2022, a manos de la policía de la moral".

Mohammadi compatibilizó inicialmente su activismo con su trabajo como ingeniera en una empresa estatal y las colaboraciones periodísticas en diarios reformistas.

Detenciones, prisión y latigazos

El activismo de Mohammadi la convirtió en una "enemiga pública" para el gobierno de Irán. Por eso, en 1998 fue detenida por primera vez. Tenía 26 años y debió pasar 12 meses en prisión.

Al anunciar la entrega de este premio, el Comité Nobel destacó que el régimen iraní la ha arrestado 13 veces, condenada en cinco causas y sentenciada, en total, a 31 años de prisión y 154 latigazos.

De hecho, el Nobel de la Paz se le concede mientras está detenida desde hace una década. Los organismos de Derechos Humanos esperan que este premio sirva como palanca para que el régimen iraní la deje en libertad, pero no hay antecedentes sobre la "permeabilidad" de los ayatolás a este tipo de presión internacional.

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El marido de Mohammadi y sus hijos están viviendo en Francia como refugiados políticos. Hace 10 años que ella está en prisión y no volvió a verlos (Foto: gentileza CHRI).

El marido de Mohammadi y sus hijos están viviendo en Francia como refugiados políticos. Hace 10 años que ella está en prisión y no volvió a verlos (Foto: gentileza CHRI).

Una vida afectada por un gobierno autoritario

Narges Mohammadi fue la vicepresidenta -y vocera- del Centro de Defensores de los Derechos Humanos (DHRC), que fue clausurado en 2008 por el régimen gobernante.

Por toda la serie de arrestos y condenas, que sufre todavía hoy, la ganadora del Nobel de la Paz tuvo que pagar un precio personal muy alto: fue despedida de su trabajo como física en un organismo estatal al que pertenecía. Con las constantes detenciones y largos períodos en prisión, su salud se deterioró al punto de haber sufrido varios episodios cardíacos a sus 51 años.

Pero tal vez lo más grave es que perdió a su familia. Por su propia seguridad, Taghi Rahmani, su marido, junto a Kiana y Alí (su hija y su hijo) viven en Francia. Rahmani, también perseguido político, dejó Irán hace 10 años, cuando la ganadora del Premio Nobel de la Paz era condenada a su última sentencia de prisión. Desde entonces, está encarcelada y jamás volvió a verlos.

FUENTE: amini