- Primero, un punto de ventaja no es nada. Puede cambiar varias veces en 15 días.
- No se sabe si los consultados dicen la verdad o están ocultando su verdadera definición que ya tienen para el momento de votar
- Qué puede pasar con el voto por correo anticipado, que ya han hecho millones de norteamericanos.
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Desde que Harris reemplazó a Biden, subió en las encuestas y se puso a la par de Trump. Así llevan ya casi tres meses (Foto: gentileza NY Times).
El dabate entre Trump y Biden dinamitó al presidente que buscaba su reelección. Tal fue la debacle, que tuvo que declinar su candidatura en favor de la vicepresidenta, Kamala Harris.
Desde ese momento, hasta el 10 de septiembre, Kamala repuntó en el sondeo la chance para los demócratas. El debate de ese día con Trump, la mostró solida y con la capacidad de enfrentar al magnate republicano, cosa en la que Biden falló estrepitosamente.
En ese tiempo de cambio para los demócratas y su candidato, Kamala logró cruzar la línea de las intenciones de los sondeos: pasó a Trump y sacó una ventaja que llegó a ser de cinco puntos en su máximo esplendor. Aunque luego, el factor "renovador" de la vicepresidenta comenzó a decaer y permitió a Trump recomponerse.
Desde que comenzó el mes de octubre, la brecha se fue cerrando. Hoy, por ejemplo, para el Ney York Times, hay solo 1 punto de ventaja para Harris, quien va adelante con el 48% contra el 47% de Trump.
Es por eso, que en los Estados Unidos se buscan otros indicadores, aunque tampoco se muestran eficientes para "asegurar" el nombre del ganador el próximo 5 de noviembre.
Los estados "pendulares", otra incógnita
Definidos como se ve desde hace varias elecciones, la batalla central se da en 7 estados conocidos en ese país como "swingers", es decir "cambiantes", por su aspecto pendular. Votan según el momento, sus necesidades y la imagen y perfil de los candidatos. No son azules (el color de los demócratas) o rojos (el color de los republicanos). A esos votantes hay que "seducirlos".
Pero en este 2024, tampoco en esos estados pendulares hay una definición, como si se hubiesen definido por esa conducta cambiante antes que por los candidatos. Por lo tanto, para analistas y encuestadores, la incertidumbre es aún más importante, ya que carecen de un elemento del que aferrarse para aventurar un triunfador.
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Los 7 estados "pendulares" también están parejos y complican un pronóstico electoral válido. (Foto: Gentileza NYTimes)
Los estados pendulares que definen la elección son 7:
- Pensilvania
- Wisconsin
- Michigan
- Nevada
- Carolina del Norte
- Georgia
- Arizona
Como si los votantes se hubiesen puesto de acuerdo para descolocar a los encuestadores, tampoco aquí hay una "pista firme" hacia el ganador.
En los cuatro primeros, Kamala Harris aparece adelante en los sondeos. Pero en ninguno logra sacar una diferencia clara. Si está adelante de Trump, es por solo un punto. En los tres restantes de la lista, Trump gana en las encuestas. Al igual que como sucede con Harris, no puede sacar más que un punto (dos en Arizona) por lo que mantiene la incertidumbre.
Otra pista se puede buscar en la historia reciente: ¿cómo votaron en las elecciones anteriores? Veamos.
Kamala vs. Trump: los estados enamorados del "péndulo" y no de los candidatos
Ir en busca de la historia más cercana, con Trump como candidato, puede dar un indicio para proyectar el resultado del 2024. Pero por una conclusión "colateral", más que por un claro indicador.
Si se toman los resultados de 2016, Trump debería ser el próximo presidente. En ese año, el republicano se impuso en 6 de esos estados "clave". En algunos lo hizo por 4 o 5 puntos. Coincidiendo con el resultado en los estados "pendulares" o gracias a ellos, Trump derrotó a Hillary Clinton. Tuvo menos votos populares, pero consiguió la mayoría (270 electores es el "número mágico) en el Colegio Electoral.
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En los estados pendulares, la norma es el cambio antes que volcarse masivamente por un candidato (Foto: gentileza NY Times).
En cambio, 4 años más tarde, los estados pendulares cambiaron de color. Del rojo al azul, de los republicanos a los demócratas. Biden ganó en 6 de ellos y en el que perdió, quedó solo 1 punto abajo (aunque el ganador se lleva todos los electores de un Estado). Biden se impuso en la mayoría de estos sitios fundamentales y, finalmente, derrotó a Trump y llegó a la Casa Blanca.
Entonces, la incertidumbre no se puede resolver. Si en los 7 estados pendulares, la conducta es como en 2016, el ganador será Trump. Si votan como en 2020, la ganadora será Kamala Harris. Pero eso no está claro. Los encuestadores solo saben que hubo masivas migraciones del voto, nada más. Para peor, los sondeos de este año están casi empatados en porcentajes muy estrechos. Harris gana ajustadamente 4 estados y Trump, en 3. Por eso es imposible hallar en esos 7 estados la tendencia para vaticinar un ganador.
El voto por correo, la otra clave
Hay 239 millones de norteamericanos habilitados para votar. En ese país hay que registrarse para poder sufragar. De ese total, ya casi 10 millones cumplieron con esa misión. Pero no se puede saber a quién votaron. Solo se sabe en qué partido están enrolados los votantes por correo. Y son más los demócratas que los republicanos, pero eso no es garantía de nada.
Solo se trata de una tendencia, ya que históricamente, a mayor voto por correo, mayores chances para los democratas.
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Un episodio extraño y único en la campaña electoral de Estados Unidos. Trump y Harris se saludan y dan la mano (Foto: captura de TV).
Una campaña "estilo grieta"
Ese parece ser el gran problema para la sociedad norteamericana. Con dos estilos muy diferentes, Kamala Harris y Donald Trump hacen hincapié en ese aspecto, mucho más que las propuestas. Trump promete volver a hacer grande a los Estados Unidos, pero no define su política económica. Se remite a su gobierno anterior, aunque los éxitos iniciales se "arruinaron" por la pandemia de Covid y el mal manejo que hizo de la crisis.
Kamala no tiene un perfil como "administradora". Su voto es más bien en base a definiciones ideológicas. Pero, pese a los "achaques" imputados a Biden, la economía bajó la inflación del 10 a menos de 3 % anual. Creó más fuentes de trabajo y bajó el desemplo. Harris no habla mucho de eso. Solo batallan en relación a los impuestos. ¿Subirlos o bajarlos? ¿Cobrarles a todos o solo a los ricos? Aunque las definiciones de uno y otro no rompen la paridad de los sondeos.
El aborto es otro tema central de la campaña: Harris lo apoya de manera terminante y promete sacar una ley -como dijo Biden- que repare la decisión de la corte que dejó sin efecto el fallo que legalizó el aborto a nivel federal.
Trump se manifiesta como "pro life", pero suavizó sus ideas y así le quita argumentos a las palabres de Harris. Trump no hará nada contra el aborto. Aclará que logró lo que quería: que no sea un asunto federal y se defina en cada estado.
Tampoco hay definiciones de peso en la política exterior. Trump dice que por su personalidad, necesita un día para solucionar la guerra de casi 3 años entre Rusia y Ucrania o la crisis entre Israel y Palestina. Harris respalda a Ucrania y sigue la línea de los dos estados para la solución en Medio Oriente. Estas definiciones no parecen mover la voluntad de los votantes.
Puede ser que los electores -como en muchos países del mundo, especialmente en la Argentina- no digan realmente qué harán en el cuarto oscuro. Estamos a 15 días de las elecciones: si se celebraran hoy, el presidente de los Estados Unidos sería un gran signo de pregunta.