El próximo 29 de abril, tal y como ha informado la NASA, un gigantesco asteroide de 1,8 y 4 kilómetros de diámetro se acercará a Tierra. Aunque en un primer momento aseguran que es lo suficientemente grande como "para causar efectos globales", lo cierto es que el organismo lo ha sacado de la lista de amenazas ya que no existe peligro de impacto.










