Como para darle plena razón a la frase "negocios son negocios", Estados Unidos y China anunciaron este viernes que se comprometieron a aplicar el acuerdo comercial preliminar que firmaron a principios de año.
Como para darle plena razón a la frase "negocios son negocios", Estados Unidos y China anunciaron este viernes que se comprometieron a aplicar el acuerdo comercial preliminar que firmaron a principios de año.
Luego de semanas de tensiones por el origen de la pandemia del coronavirus, los cruces parecen haber quedado atrás. Tanto el presidente Donald Trump como el secretario de Estado, Mike Pompeo, habían hablado de la responsabilidad de China por la dispersión mundial del virus. Incluso se refirieron a supuestos informes de inteligencia con una posible manipulación del virus en el laboratorio virológico de Wuhan.
La semana pasada, mientras China criticaba las expresiones de Pompeo, Trump decía que podrían volver sanciones económicas hacia ese país. Eso hizo temer una vuelta a la guerra comercial que enfrentó a los dos países desde mediados de 2018.
Pero este viernes, al menos en la economía, llegó una buena noticia. Después de cuatro meses de silencio, los negociadores de ambos países se comprometieron este viernes, por teléfono, a poner en marcha su acuerdo comercial"de fase uno".
El acuerdo fue alcanzado en enero luego de casi dos años de guerra comercial en base a la suba de aranceles en el comercio bilateral. Se anunció poco tiempo antes de que en la ciudad china de Wuhan, donde surgió la epidemia de COVID-19, se impusiera la cuarentena.
Según el pacto, Washington debía suspender las subidas de aranceles y Beijing, incrementar sus compras de productos estadounidenses en 200.000 millones de dólares durante dos años, respecto a las cifras de 2017.
Tras la conversación telefónica de este viernes entre el negociador chino y viceprimer ministro, Liu He, y el representante para el Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, la situación se ha encarrilado nuevamente.
Allí acordaron "que a pesar de la actual emergencia sanitaria global, los dos países tienen la expectativa de cumplir sus obligaciones en los plazos adecuados".