Los números del desempleo en abril en Estados Unidos, marcan un récord de 20,5 millones de trabajos perdidos y una tasa de 14,7% de paro. Sin embargo, para el presidente Donald Trump "eran completamente esperados" y "no son sorpresivos".
Los números del desempleo en abril en Estados Unidos, marcan un récord de 20,5 millones de trabajos perdidos y una tasa de 14,7% de paro. Sin embargo, para el presidente Donald Trump "eran completamente esperados" y "no son sorpresivos".
Ante la cadena Fox News, su favorita y defensora de las políticas del presidente, Trump aseguró que "todo el mundo lo sabe, Incluso los demócratas no me echan la culpa de esto", dijo no sin ironía.
Esta es la peor cifra desde la gran depresión de 1930. La tasa de desempleo en Estados Unidos subió de 4,4% en marzo a 14,7% en abril. El departamento de Trabajo (similar a nuestro ministerio) contabilizó la pérdida de 20,5 millones de empleos por la pandemia del coronavirus el mes pasado.
"El empleo se redujo en prácticamente todos los principales sectores industriales, con una caída más marcada en los sectores de ocio y la hotelería", indicó el Departamento de Trabajo.
El mandatario, fiel a su estilo, bajó la intensidad de los anuncios y se limitó a responder que " estos datos no son sorpresivos".
La destrucción de empleos a un ritmo récord, se suma a una lista de indicadores que componen el panorama recesivo: débiles datos del consumo de los hogares, magras cifras de inversión y comercio
Lo más importante, el PIB en el primer trimestre en Estados Unidos registró una contracción de 4,8% en proyección anual. Algo inusual en décadas en la actividad económica de ese país.
Justamente, Trump se basaba en los avances económicos durante su gestión de poco más de tres años para impulsar y fogonear su campaña para la reelección.
Pero la pandemia mostró sus dudas como líder a la hora de tomar decisiones acertadas para contener la enfermedad. A eso se le suma una mala performance económica por el parate mundial
Para reforzar su idea, Trump dio un mensaje que subió a Twitter: "Volveremos muy, muy fuertes y vamos a construir la economía más grande del mundo", aseguró el presidente.
También afirmó que "ninguna (economía) está cerca nuestro. Más grande que China, por mucho, más grande que ningún otro. Nadie se nos podrá acercar".
Y prometió que "lo hice una vez y volveré a hacerlo. En un tiempo tan rápido que nadie lo entenderá. Tendremos un año próximo extraordinario".