El peligro de nuevas mutaciones
Allí radica el temor de la jefa del consorcio COVID-19 Genomics: que el virus encuentre una nueva mutación y "eluda" la acción de las vacunas que le impiden infectar a las células sanas.
Según Peacock, la inquietud está en que la variante 1.1.17 (británica) está empezando a mutar de nuevo y, entonces, podría afectar cómo manejamos el virus con la eficacia de las vacunas para obtener inmunidad.
Prudencia, por las dudas
Tal vez la doctora. Peacock tomó conciencia del peso de una advertencia sobre una mutación "capaz de barrer con el mundo". Sobre el final de su presentación dijo: “Una vez que hayamos controlado el virus o que haya mutado para dejar de ser virulento, es decir, para causar enfermedades, podremos dejar de preocuparnos por él."
Sin embargo, en su opinión, el COVID-19 y sus mutaciones seguirán siendo un problema durante los próximos 10 años.