Las familias exigen en particular la celebración de una conferencia internacional entre Israel y tres de sus principales aliados y mediadores con Hamas, como son Estados Unidos, Qatar y Egipto, "para alcanzar un entendimiento sobre la forma de que los rehenes regresen a casa".
El ataque sin precedentes lanzado por Hamas contra Israel el 7 de octubre se saldó con unos 1.200 muertos y en torno a 240 secuestrados, entre ellos una veintena con nacionalidad argentina.
Alrededor de un centenar fueron liberados durante una tregua en noviembre.
Los servicios de Inteligencia de Israel estiman que todavía siguen retenidos en Gaza unos 130 rehenes, si bien teme que una veintena hayan muerto.