Según el Gobierno boliviano, Morales, que desde hace casi un mes se encuentra en la Argentina, promovió los cortes de ruta y otras protestas que siguieron tras su salida del Ejecutivo en noviembre.
"Morales está dando órdenes desde Argentina", afirmaron desde el Ejecutivo boliviano haciendo referencia a la organización de su partido, el MAS, para las elecciones que se realizarán en mayo.
Por su parte, el propio Morales decidió responder a esta acción de la gestión de Áñez, afirmó que no fue invitado a ningún evento y apuntó contra el funcionario que anunció su detención: "El ministro de facto, Arturo Murillo, experto para montar show y difamar a los opositores cada día, es carnicero, mentiroso y terrorista verbal".