Hallazgo revolucionario de Microsoft: descubren un uso para el vidrio nunca visto
La innovación forma parte del Project Silica, una iniciativa que explora alternativas a los soportes tradicionales de almacenamiento.
La empresa descubren un uso para el vidrio nunca visto (Foto: Reuters).
Un avance desarrollado por investigadores de Microsoft promete cambiar para siempre la manera en que se preserva la información digital. La compañía consiguió almacenar terabytes de datos en vidrio común mediante pulsos láser, con una durabilidad estimada de hasta 10.000 años.
La innovación forma parte del Project Silica, una iniciativa que explora alternativas a los soportes tradicionales de almacenamiento. En este caso, el material elegido es el vidrio de borosilicato, habitual en utensilios de cocina y superficies resistentes al calor, que demostró tener cualidades excepcionales para conservar datos a muy largo plazo.
El hallazgo, publicado en la revista Nature, plantea una solución frente a una de las principales limitaciones de los discos duros y otros dispositivos actuales, cuya vida útil rara vez supera una década. En contraste, las pruebas realizadas indican que la información grabada en este soporte mineral podría mantenerse intacta durante milenios. La técnica consiste en disparar pulsos de láser ultrarrápidos que inscriben capas de datos dentro del vidrio, convirtiéndolo en una suerte de archivo permanente.
En etapas anteriores, los experimentos solo habían dado resultados satisfactorios con sílice fundida de alta pureza. El cambio clave fue lograr aplicar el mismo procedimiento sobre borosilicato convencional. Esta adaptación implica una reducción significativa de costos y una mayor disponibilidad del material, factores determinantes para pensar en un uso masivo en el futuro.
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La capacidad alcanzada también resulta notable. En una delgada lámina de 2 por 120 milímetros se lograron almacenar 4,8 terabytes distribuidos en 301 niveles internos. Esa cifra equivale, por ejemplo, a cerca de 200 películas en calidad 4K. Si bien la velocidad de escritura aún no compite con la de las unidades de estado sólido más modernas, la resistencia y estabilidad del vidrio lo convierten en una opción atractiva para archivos históricos o científicos.
El sistema se basa en el uso de vóxeles, puntos tridimensionales que se generan dentro del material. Mediante escritura paralela, es posible registrar múltiples vóxeles al mismo tiempo, lo que agiliza el proceso. Para la lectura, los investigadores diseñaron mecanismos capaces de detectar variaciones en la estructura interna del vidrio sin dañarlo, asegurando la recuperación de los datos sin deterioro físico.
Para evaluar la confiabilidad del método, las muestras fueron sometidas a condiciones extremas y ensayos de envejecimiento acelerado. Los resultados mostraron que el contenido grabado permanece estable incluso frente a factores que afectarían a otros soportes. Esta resistencia posiciona al vidrio como un candidato ideal para resguardar información crítica o patrimonio cultural a muy largo plazo.
De cara al futuro, el equipo trabaja en perfeccionar la potencia y precisión de los láseres, así como en experimentar con nuevas composiciones químicas que optimicen el rendimiento. El objetivo es que bibliotecas, gobiernos y centros de investigación puedan conservar su información más valiosa en estas placas transparentes, asegurando que el conocimiento actual siga disponible dentro de miles de años.