El huracán Laura tocó tierra a las tres de la mañana de este jueves en las costas de Luisiana, en la zona del centro sur de los Estados Unidos.
El huracán Laura tocó tierra a las tres de la mañana de este jueves en las costas de Luisiana, en la zona del centro sur de los Estados Unidos.
El fenómeno meteorológico fue ganando fuerza sobre el mar en su avance hacia la costa. Por eso llegó a la máxima categoría (5) poco antes de tocar tierra. Ya sobre tierra, bajó a categoría 4, lo que implica peligrosos vientos de 240 kilómetros por hora. A esa velocidad, por ejemplo, puede hacer subir el nivel del agua hasta los 3 metros de altura.
Como prevención, en los últimos días se dispuso un plan para evacuar a centenares de miles de personas de este estado del sur de Estados Unidos. Lo mismo se hizo en el vecino Texas, ante la perspectiva de estas "catastróficas" crecidas.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) informó en su boletín de las 09H00 GMT que Laura se adentraba en Luisiana a 240 km/h como huracán de categoría 3, con vientos sostenidos de 195 km/h y rachas más fuertes.
A su arribo a la costa, el NHC informaba por Twitter la magnitud del huracán, recomendando todas las medidas de seguridad a la población. Alertaba, inclusive, que "los potenciales impactos catastróficos continuarán".
"Marejada ciclónica catastrófica, vientos extremos e inundaciones repentinas están sucediendo en partes de Luisiana", continuaba la advertencia.
Hasta el momento se produjeron fuertes lluvias que, según los pronósticos, podrían llegar a entre 130 y 250 milímetros, con algunos picos de casi 400 mm en el oeste de Luisiana y el este de Texas.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, advirtió que Laura tenía una potencia "sin precedentes".
La Guardia Nacional informó de la movilización de más de 1.000 efectivos en Texas para ayudar en la respuesta a la catástrofe, así como el envío de 20 aviones y más de 15 equipos de refugio.
En todas las zonas esperadas de paso del huracán se dispusieron medidas especiales para evitar contagios.
Las personas que entran a los centros de evacuados se rocían las manos con desinfectante y deben pasar controles de temperatura y mantener una distancia física de dos metros.
Se prevé que esta temporada de tormentas del Atlántico, que se extiende hasta noviembre, sea una de las más duras. El NHC pronostica hasta 25 temporales y Laura es el decimosegundo hasta ahora.