Isabel II: un libro reveló cómo murió su esposo, las cosas que la enfurecían y el desamor por Meghan
Isabel II reinó durante 70 años y 214 días. Fue el período más largo en la historia del Reino Unido para un monarca. Por eso, cada dato sobre ella, abre pasiones y discusiones por igual. El último revela datos desconocidos de su relación con su esposo Felipe y cómo murió el príncipe de Edimburgo.
Pese a lo que puede imaginarse al leer esas líneas, Vickers no cuenta por primera vez cómo murió la mujer que estuvo durante 70 años en el trono británico. Se trata de un dato hasta ahora desconocido, pero de otro episodio: la muerte de su esposo, Felipe, duque de Edimburgo. Según Vickers, padecía un cáncer de páncreas que sólo conocía la familia real. Pero el último acto de su vida también fue uno más de una larga serie de conductas que enfurecían a la reina, con quien mantuvo un matrimonio de 73 años.
Dice Vickers sobre ese momento: “Isabel II estaba absolutamente furiosa porque, como tantas veces en la vida, se marchó sin despedirse”.
A lo largo de sus 276 páginas, Vickers reunió anécdotas y detalles -desconocidos hasta ahora- tras un cuidadoso trabajo profesional. Durante 60 años fue biógrafo real y tuvo, al menos, 40 encuentros privados y personalísimos con la monarca. Así, asegura, conoció secretos que ni gran parte de la familia Windsor-Mountbatten supo jamás.
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Dedica gran parte de la obra a retratar la relación de la pareja real más longeva del Reino Unido, incluyendo los rumores sobre las reiteradas infidelidades de Felipe. La reina, en cambio, estuvo profundamente enamorada durante toda su vida, incluso desoyendo los consejos de sus padres.
Pero no es lo único revelador. Vickers también cree tener la clave de la mala relación entre Isabel II y Meghan Markle. Mientras siempre valoró a Kate Middleton, con Meghan ocurrió lo contrario: nunca le agradó y la convivencia empeoró con el tiempo, especialmente tras un episodio que provocó uno de los mayores enojos de la reina.
casamiento de Isabel II
El día del casamiento de Isabel II - aún princesa - con Felipe, el 20 de noviembre de 1947. El rey, Jorge VI, en el extremo izquierdo del balcón de Buckungham. (Foto: CTV NEWS)
Una relación que superó al reinado de Isabel II
Isabel II y Felipe de Edimburgo se conocieron en 1939, cuando ella tenía apenas 13 años y él 18, durante una visita al Colegio Naval de Dartmouth. Aquel encuentro marcó el inicio de una relación que, con el tiempo, se consolidó a través de cartas durante los años de la Segunda Guerra Mundial.
Isabel quedó impactada desde el primer momento. Es por esa juventud y "temprano amor", que los padres de la princesa quisieron impedir la boda. Pero Isabel siempre tuvo una gran personalidad. Aceptó postergar la relación y mantenerla en secreto. Pero jamás abandonó a Felipe hasta que pudo dar a conocer su noviazgo.
Se casaron el 20 de noviembre de 1947 en la Abadía de Westminster, dos años más tarde del final de la II Guerra Mundial. En una boda que simbolizó eso: la recuperación británica tras la guerra. Felipe, nacido príncipe de Grecia y Dinamarca, renunció a sus títulos y adoptó el apellido Mountbatten para poder casarse.
El giro definitivo llegó en 1952. Mientras la pareja se encontraba de gira en Kenia, Isabel recibió la noticia de la muerte de su padre, Jorge VI. En ese instante, sin transición, se convirtió en reina. Felipe fue quien decidió ser él quien le informara y acompañarla en ese momento clave, que cambiaría sus vidas para siempre.
A lo largo de las décadas, la figura de Felipe estuvo rodeada de persistentes rumores de infidelidad, nunca confirmados oficialmente. Esos trascendidos contrastaban con la imagen pública de estabilidad de la pareja. Incluso en la exitosa serie "The Crown", se muestran diálogos reiterados, privados y amistosos con una mujer de la corona, pero jamás se avanzó más. Isabel, según múltiples biógrafos, se mantuvo siempre profundamente enamorada y comprometida con su matrimonio.
De hecho, Felipe, conocido por su ácido sentido del humor y las ironías decía cada vez que salía el tema, las pocas veces que hablaba en público: "Por seguridad, siempre tenía un policía que me seguía, ¿por qué cree que iba y que habría pasado si eso que comentan hubiese sido cierto?". Y uno de sus confidentes en palacio bromeaba con esta frase: "A Felipe le gustaba salir a pasear, miraba a los maniquíes de las vidrieras, pero nunca se llevó a ninguna".
Eso sí, cada uno tenía su cuarto y dormían en camas separadas. Costumbre de Palacio, de gente rica o porque la infidelidad era cierta. Vickers, sobre eso, no da detalles, sólo insinuaciones.
Felipe falleció el 9 de abril de 2021, a los 99 años, apenas 63 días antes de cumplir los 100. Su muerte marcó el final de una historia compartida de 73 años, una de las más largas de la monarquía británica, atravesada por deber, tensiones y una lealtad que resistió el paso del tiempo.
la tiara del odio
Un nuevo libro sobre la Isabel II dice que odiaba a Meghan Markle porque eligió con Harry una tiara para su casamiento sin esperar que la reina le regalara uno personal. (Foto: Gentileza "Hello")
Meghan Markle: "Real" blanco de la furia de Isabel II
El libro de Vickers solo viene a confirmar lo que siempre se supo. Desde aquella entrevista de Harry y Meghan con Oprah. Allí Meghan habló de la discriminación que sufría a diario que la llevó a pensar en suicidarse. A su lado, Harry asentía y ambos contaron que dejaban los palacios reales para marcharse a vivir a California.
Pero los duques de Sussex no apuntaron a la reina. Más bien, la dejaron de lado. A Elizabeth menos le gustó que el segundo hijo de la pareja, una niña, recibiera como nombre "Lilly". Ese era el apodo "puertas adentro del palacio" para la reina. Especialmente, dicho por Felipe y por su gran amiga y consejera: su hermana Margarita.
Harry y Meghan dijeron que era un homenaje a la "Granny" (abuelita, coloquialmente en inglés), pero a Isabel eso la enfurecía. Un poco más. Porque el hilo de la relación se cortó de manera tajante mucho antes, justo el día en que todo debió ser de alegría en la casa de los Windsor.
La "tiara indebida" en la cabeza de la novia
Los homenajes a personas muy queridas en la familia están en todo el mundo. También en la realeza. William le dio a Kate Middleton el famoso anillo que acompañó toda su vida a Lady Di, su madre. Kate suele usar joyas (aros, collares y anillos) que usó la "reina de los corazones" o que pertenecen a una caja especial que guardaba la reina Isabel II.
Pero con Meghan fue diferente. El día de la boda de Harry, el 9 de mayo de 2018 en la Capilla de San Jorge, dentro del Castillo de Windsor, Meghan lució una tiara que no pasó desapercibida. Y enfureció a la reina.
el gaitero de la reina
En la serie "The Crown", la reina Isabel escucha emocionada la tonada que eligió para su muerte, ejecutada por el gaitero real. Isabel II sobrevivió un año a su esposo Felipe, el duque de Edimburgo. (Foto: Captura de TV)
La reluciente joya heredada, en la cabeza de Meghan Markle, provocó un fuerte choque entre el príncipe, su nueva esposa y su abuela, la Isabel II, en la previa de la ceremonia en la capilla de San Jorge, en Windsor, aunque las versiones sobre la disputa varían.
Ahora, el autor especializado en la realeza Hugo Vivkers, detalla ese enfrentamiento en su nuevo libro. Allí aporta nuevos datos sobre el conflicto y sostiene que las tensiones comenzaron cuando la monarca quería “generar un vínculo” con Meghan ofreciéndole una tiara de su colección real, pero la futura novia se presentó acompañada por otra que había elegido Harry.
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“Otra discusión previa a la boda, que seguiría generando titulares durante años, tuvo que ver con la elección de la tiara de Meghan. A la reina le gustaba mucho ofrecer una pieza de su propia colección a una novia real, cuando era necesario”. A partir de allí, se cortó la relación.
"Ha sido, simplemente, mi fuerza y mi soporte durante todos estos años”, declaró la reina el día de la muerte de Felipe. Aunque ahora sabemos que en el año en que lo sobrevivió, nunca le perdonó " se se fuera como siempre lo hizo: sin avisar".