Esto significa que:
- Solo hasta la tercera generación nacida fuera de Italia (es decir, hasta bisnietos) podrán iniciar el trámite.
- Si el tatarabuelo fue el último en haber residido en Italia, y las siguientes generaciones nacieron fuera del país, el derecho se pierde a partir de la cuarta generación.
- Se exige un nuevo estándar de documentación, con mayor control sobre actas de nacimiento, matrimonio y defunciones, y pruebas adicionales de la “italianidad” del solicitante.
La intención, según los legisladores italianos que apoyaron la medida, es “preservar la identidad nacional y evitar distorsiones administrativas” en el reconocimiento de ciudadanías masivas. En términos concretos, buscan frenar el auge de solicitudes que colapsan consulados y tribunales comunales en Italia.
Seguí en #BuenDíaA24
a24.com/vivo