Juan Antonio Guaidó intenta reeditar la marcha del año pasado cuando convocó a una resistencia y paro nacional contra el régimen de Nicolás Maduro.
Juan Antonio Guaidó intenta reeditar la marcha del año pasado cuando convocó a una resistencia y paro nacional contra el régimen de Nicolás Maduro.
Ahora, el líder opositor venezolano encabeza este martes una marcha para reavivar la presión contra el gobierno, con el respaldo de varios países. Estados Unidos, el principal.
En el este de Caracas miles de personas se concentraron en la plaza Juan Pablo II, para marchar hasta la Asamblea Nacional, de la que Guaidó es su titular.
Efectivos antimotines están en las cercanías, y la duda está en si otra vez se generarán enfrentamientos en el intento de ingresar a la sede del poder Legislativo.
Además, en el sector oeste de Caracas, la capital, simpatizantes del gobierno también comenzaron a concentrarse para dirigirse hacia la Asamblea Nacional Constituyente, el poder legislativo paralelo controlado por Maduro.
Vestidos de rojo, los manifestantes chavistas reclaman contra el bloque económico de Donald Trump y el apoyo a un intento de golpe de estado por parte de Guaidó.
Guaidó había anticipado a su regreso de una prolongada gira que comenzaría una nueva campaña para aislar el poder de Maduro. Especialmente, con un llamamiento de pleno perdón para los militares que abandonen el apoyo al heredero de Chávez.
Guaidó definió que en cuanto llegue al Palacio Federal Legislativo, empezará a discutir soluciones a la crisis económica. Como decisión final, está la convocatoria a nuevas elecciones presidenciales.
Guaidó, designado presidente provisorio de Venezuela por la Asamblea Nacional, considera fraudulentas las elecciones en que se renovó el mandato de Maduro.
Maduro considera criminales las sanciones de Trump y acusa a Guaidó de ser parte de una "guerra" planeada por Estados Unidos, con el apoyo de Brasil y Colombia.
A su llegada a las inmediaciones del Palacio Legislativo, la policía lanzó gases contra los partidarios de Guaidó. el dirigente de 36 años, desde una camioneta y con un megáfono, aseguró a la multitud que "hoy se inicia una etapa de lucha sostenida hasta lograrlo".