"Tengo el gran honor de anunciar que elegí a @KamalaHarris, una combatiente intrépida a favor de los más débiles y una de las mejores servidoras que tiene este país".
"Tengo el gran honor de anunciar que elegí a @KamalaHarris, una combatiente intrépida a favor de los más débiles y una de las mejores servidoras que tiene este país".
En esos valores se fijo Joe Biden a la hora de elegir a su compañera de fórmula para luchar en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos. Además, es la primera mujer negra en ser nominada para uno de los dos cargos más importantes de una de las dos principales potencias mundiales.
Con raíces mixtas, que le dan un perfil propio en este momento particular para ese país, es descendiente de los indios americanos (por parte de su madre) y su padre negro, oriundo de Jamaica.
Fue la primera mujer afroamericana en ser fiscal del distrito en San Francisco y luego, Procuradora general en California. Entre otras características, suele repetir lo que le decía siempre su madre médica, ya fallecida: ser la "primera en muchas cosas, pero no la última".
En 2016, se convirtió en la primera senadora negra por California y la segunda en la historia en llegar al Senado.
De todos modos, más allá de los cargos que ocupó, Harris tiene un conjunto de valores que la califican para potenciar las chances de Biden ante Trump. Su perfil como activa defensora de los derechos civiles, pero con la moderación necesaria para no "asustar" a votantes menos liberales -en términos de la política norteamericana- es uno de sus activos principales.
Además, cuenta con la fuerza y la energía necesarias para acelerar la campaña, teniendo en cuenta que Biden, por su edad, no puede hacerlo.
En todo este tiempo de reclamos y reivindicaciones raciales, en especial desde el caso de George Floyd, su voz resonó con fuerza en la lucha por los derechos civiles, pero "sin rencor".
Y eso le permitió recuperar imagen. Había lanzado su precandidatura presidencial en 2019. Llegó incluso a incomodar al propio Biden en un debate entre los precandidatos demócratas.
Eligió la fecha de su nominación el día de Martin Luther King. Toda una definición. Pero se bajó rápidamente de las primarias.
Los demócratas más progresistas están muy satisfechos con la elección de Harris. Recoge todos sus ideales, aunque los lleva adelante con la moderación necesaria para estos tiempos tan convulsionados en la política de los EE.UU.
No obstante, no solo será la "voz contra la injusticia racial" que reclaman muchos estadounidenses. Su juventud es un elemento clave en la campaña. A los 55 años, es el perfecto balance para la edad de Biden. El candidato presidencial demócrata tiene 77 años. En caso de ganar, será la persona de mayor edad en llegar a la casa Blanca en la historia.
"El primer y más importante atributo que debe tener esa persona es que si algo me ocurre, en ese mismo momento, esa persona debe ser capaz de tomar el rol como presidente de los Estados Unidos", afirmó el propio Biden.
La juventud y la energía de Kamala Harris son dos puntos importantes. Decisivos. El candidato sabe de lo que habla, ya que es el primero en 20 años que elige a una compañera de fórmula para un puesto que conoce por haber sido vice de Barack Obama durante sus dos mandatos.
También se reveló como una ágil y efectiva recaudadora de fondos para la campaña. Cuando ya apoyaba a Biden, en una reunión virtual logró reunir más de 2 millones de dólares para la campaña.
Su perfil da por descontado que Biden mantendrá el tradicional enorme sustento del voto de los afroamericanos y otras minorías para los demócratas en las elecciones. En tanto que su energía potenciará la campaña en su tramo final para la elección.
Conocida la nominación, Trump salió de inmediato al ataque. Por Twitter calificó a la fórmula como "Phony Kamala, Slow Joe, perfect together, wrong for America". En español, significa "falsa (farsante) Kamala, El lento Joe, perfectos juntos, malos para EE.UU".
El 3 de noviembre, en definitiva, se sabrá el nombre del nuevo presidente. En caso de que Biden logre imponerse, Harris no solo será la primera vicepresidente negra del país. Quedará como la candidata natural para luchar por la presidencia en 2024.