Esas primeras definiciones siguieron a desterrar cualquier argumento que pudiera utilizar la defensa del acusado: no padece “ninguna patología o anomalía mental”, sino que tiene una “desviación sexual o parafilia de tipo voyerista”,de lo que se desprende de los análisis interdisciplinarios de psicólogos y psiquiatras.
De hecho, por esa perversión que fue creciendo con los años, Dominique pudo ser descubierto. Lo arrestaron por fotografiar en secreto con su celular la entrepierna de una mujer en el supermercado. Pero los guardias del establecimiento lo vieron, lo arrestaron y al requisar su casa, para sorpresa de la familia entera, se encontró el material de los reiterados abusos a Gisele .
Por eso, ante los profesionales dijo que se sentía aliviado al confesar, porque "era una conducta que no podía reprimir".
Como complemento, también tenía rasgos duros como para asegurarse que nadie de los "visitantes" descubriera que sucedía en el seno de su hogar, las violaciones que Dominique organizaba sobre su propia esposa. La primera experta en declarar , la psicóloga Marianne Douteau, dijo que tenía un carácter “colérico” que inspiraba “miedo” y a mantener “la mentira y el secreto”.
La justicia ya escuchó a Gisele con su desgarrador testimonio. También a una hija - horrorizada relató lo que sintió cuando aparecieron fotos suyas, dormida y desnuda, que su padre le tomó en absoluto secreto - y una nuera (quien dijo que el "abuelo adorable" Dominique le dijo una vez a su nieta que le regalaría un juguete a cambio de fotografiarla desnuda. Por fortuna, la niña le contó la proposición pervertida a su madre y pudo evitarlo. Pero es otra prueba más contra él.
Este martes, llegará un día clave. Dominique Pelicot, tendrá que declarar por primera vez como principal acusado. Lo espera una pena a 20 años de prisión y ya tiene 70 años.