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El laboratorio Moderna comenzó a realizar ensayos de su vacuna en menores de 12 a 18 años

10 de diciembre de 2020 - 09:48
El laboratorio Moderna comenzó a realizar ensayos de su vacuna en menores de 12 a 18 años

La compañía estadounidense de biotecnología Moderna informó este jueves que comenzó ensayos de su vacuna contra el COVID-19 en adolescentes de 12 a 18 años. El objetivo es evaluar la seguridad y eficacia del ARNm-1273 en los menores de edad para que puedan retornar a la escuela sin riesgos.

“Nos complace comenzar este estudio de fase 2/3 del ARNm-1273 en adolescentes sanos en los EE.UU. Nuestro objetivo es generar datos en la primavera de 2021 que respaldarán el uso del ARNm-1273 en adolescentes antes de la escuela 2021”, dijo Stéphane Bancel, director ejecutivo de Moderna.

“Nos ayudará a evaluar la seguridad potencial e inmunogenicidad de nuestra vacuna candidata COVID-19 en esta importante población de edad más joven. Esperamos poder brindar una vacuna segura para brindar protección a los adolescentes para que puedan regresar a la escuela en un entorno normal”, agregó.

El estudio de Fase 2/3 evaluará la seguridad, reactogenicidad e inmunogenicidad de dos vacunas de ARNm-1273 administradas con 28 días de diferencia.

La compañía tiene la intención de inscribir a 3.000 participantes adolescentes en los Estados Unidos de 12 a 18 años de edad. A cada participante se le asignará un placebo o una dosis y se realizará un seguimiento durante 12 meses después de la segunda vacunación.

Pedido de autorización en Estados Unidos

El pasado 30 de noviembre, la compañía Moderna solicitó oficialmente ante la Agencia de Medicamentos y Alimentos (FDA) de Estados Unidos la autorización de emergencia para su vacuna contra el coronavirus. Aún está a la espera de su aprobación, ya que será revisada el 17 de diciembre por un comité asesor de la entidad.

Con un 94,5% de eficacia, la vacuna se basa en una nueva tecnología que utiliza material genético en forma de ARNm (ácido ribonucleico mensajero).

El ARNm está encerrado en una molécula de lípidos y se inyecta en el brazo, donde hace que las células del interior de nuestros músculos construyan una proteína de superficie del coronavirus. Esto engaña al sistema inmunológico haciéndole creer que ha sido infectado con un microbio y lo entrena para construir el tipo correcto de anticuerpos para cuando se encuentre con el virus real.

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