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CONFIRMADO

Llegan al país 17 aviones de guerra: la compra millonaria que modifica por completo la flota militar

En un movimiento que marca un antes y un después en su política de defensa, el Gobierno de Colombia oficializó la adquisición de una nueva flota de aviones de combate de última generación. La decisión, anunciada por el presidente Gustavo Petro, implica una inversión multimillonaria y busca reemplazar sistemas considerados obsoletos, en un contexto geopolítico cada vez más complejo.

06 de abril de 2026 - 14:11
Llegan al país 17 aviones de guerra: la compra millonaria que modifica por completo la flota militar

En un movimiento que marca un antes y un después en su política de defensa, el Gobierno de Colombia oficializó la adquisición de una nueva flota de aviones de combate de última generación. La decisión, anunciada por el presidente Gustavo Petro, implica una inversión multimillonaria y busca reemplazar sistemas considerados obsoletos, en un contexto geopolítico cada vez más complejo.

El acuerdo, firmado con la empresa sueca Saab, contempla la compra de 17 aeronaves del modelo Gripen, una de las plataformas más modernas dentro del segmento de cazas ligeros. La operación, valuada en aproximadamente 16,5 billones de pesos colombianos (unos 4.300 millones de dólares), no solo representa una renovación tecnológica, sino también una redefinición estratégica en materia de alianzas internacionales.

Un anuncio con fuerte carga simbólica y política

El anuncio oficial tuvo lugar durante la conmemoración del aniversario de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, celebrada en la ciudad de Cali. Allí, Petro destacó el carácter histórico del acuerdo, subrayando que se trata de una inversión clave para fortalecer la defensa nacional.

“Estamos ante un momento trascendental para el país. Este contrato no solo representa una adquisición militar, sino una apuesta por el desarrollo tecnológico y la soberanía”, expresó el mandatario frente a autoridades civiles y militares.

El presidente también remarcó que los nuevos cazas permitirán a Colombia alcanzar “superioridad aérea con tecnología de punta”, lo que mejorará sustancialmente la capacidad de respuesta ante amenazas externas y desafíos internos.

El fin de una era: los Kfir salen de servicio

La compra de los Gripen marca el inicio del retiro progresivo de los IAI Kfir, aeronaves adquiridas por Colombia en la década de 1980. Estos aviones, de origen israelí, han sido durante décadas el pilar de la defensa aérea del país, pero actualmente presentan limitaciones tanto en términos tecnológicos como operativos.

Desde su llegada al poder, Petro había sido crítico respecto al estado de estos cazas. Incluso llegó a afirmar que volar en ellos representaba un riesgo, debido al desgaste acumulado tras años de servicio.

La transición hacia los Gripen responde, en gran medida, a la necesidad de contar con plataformas más seguras, eficientes y adaptadas a los estándares actuales de combate aéreo.

Características de los nuevos cazas

El contrato firmado con Saab incluye la entrega de 15 unidades del modelo Gripen E (monoplaza) y dos del Gripen F (biplaza), además de armamento, sistemas de soporte, entrenamiento y servicios logísticos.

Estas aeronaves se destacan por su versatilidad, capacidad de despliegue rápido y costos operativos relativamente bajos en comparación con otros cazas de su categoría. Entre sus principales atributos se encuentran:

  • Tecnología de última generación en radares y sensores
  • Capacidad de operar en pistas cortas o improvisadas
  • Menor costo de mantenimiento frente a competidores
  • Alta interoperabilidad con sistemas de defensa modernos

Según explicó Micael Johansson, la elección del Gripen por parte de Colombia representa “el inicio de una relación estratégica de largo plazo” entre ambos países.

Cronograma de entrega: una transición gradual

De acuerdo con la información oficial difundida por Saab, las entregas de las aeronaves se realizarán de manera escalonada entre 2026 y 2032. Este cronograma permitirá una transición progresiva, evitando vacíos en la capacidad operativa de la Fuerza Aérea.

Durante este período, se llevará a cabo la capacitación de pilotos y personal técnico, así como la adaptación de la infraestructura necesaria para operar los nuevos sistemas.

Una decisión estratégica en un contexto geopolítico cambiante

La adquisición de los Gripen no puede entenderse sin analizar el contexto internacional en el que se produce. En los últimos años, Colombia ha experimentado tensiones en sus relaciones con aliados tradicionales, especialmente con Estados Unidos e Israel.

Estas fricciones, agravadas por diferencias políticas y conflictos internacionales como la guerra en Gaza, llevaron al gobierno de Petro a replantear su política de defensa y buscar nuevos socios estratégicos.

En este marco, Suecia emerge como un aliado confiable y tecnológicamente avanzado, capaz de ofrecer soluciones competitivas sin las restricciones políticas que suelen acompañar a otros proveedores.

Competencia internacional: por qué ganó el Gripen

Antes de tomar la decisión final, el Gobierno colombiano evaluó otras opciones disponibles en el mercado internacional, entre ellas:

  • El F-16 de Lockheed Martin
  • El Rafale de Dassault Aviation

Sin embargo, el Gripen terminó imponiéndose debido a una combinación de factores clave, como su costo-beneficio, flexibilidad operativa y menores requerimientos logísticos.

Además, la experiencia de Brasil, que ya incorporó este modelo a su fuerza aérea, fue tomada como referencia positiva.

Hacia una industria de defensa nacional

Más allá de la compra en sí, el Gobierno colombiano plantea una estrategia a largo plazo que busca fortalecer la industria nacional de defensa. Según explicó Petro, este proceso se desarrollará en dos etapas.

La primera consiste en la adquisición de equipamiento en el exterior, como los cazas Gripen. La segunda, más ambiciosa, apunta a desarrollar capacidades locales que permitan al país producir sus propios sistemas de defensa.

“El objetivo final es que Colombia deje de depender de proveedores externos y pueda convertirse en dueña de su propio desarrollo militar”, sostuvo el presidente.

Impacto económico, social y ambiental

Uno de los aspectos más llamativos del discurso oficial fue la inclusión de variables sociales y ambientales en una decisión de carácter militar. Petro aseguró que el acuerdo con Saab incluirá compromisos vinculados a la sostenibilidad, el uso eficiente de recursos y el desarrollo tecnológico.

Entre los beneficios esperados se mencionan inversiones en sectores como energía, agua y salud, así como la transferencia de conocimiento y tecnología.

Proyección internacional: el Gripen gana terreno

El modelo Gripen no solo ha captado la atención de Colombia. En el escenario global, este caza continúa expandiendo su presencia. Un ejemplo reciente es el interés manifestado por Volodímir Zelenski, quien firmó un acuerdo de intención con el primer ministro sueco Ulf Kristersson para la posible adquisición de hasta 150 unidades.

Este crecimiento refuerza la posición del Gripen como una alternativa competitiva frente a otros cazas occidentales, especialmente para países que buscan modernizar sus fuerzas armadas sin incurrir en costos excesivos.

Un punto de inflexión para la defensa colombiana

La compra de los Gripen representa mucho más que una simple renovación de equipamiento. Se trata de un cambio profundo en la forma en que Colombia concibe su defensa, sus alianzas y su lugar en el escenario internacional.

Con esta decisión, el país no solo moderniza su capacidad militar, sino que también envía una señal clara sobre su intención de diversificar relaciones, apostar por la innovación y avanzar hacia una mayor autonomía estratégica.

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