Según el estudio a cargo de la geógrafa Hader Sheisha, de la Universidad de Aix-Marsella, hace más de 4.000 años el Nilo contaba con un brazo conocido como el ramal de Khufu, que llegaba a la zona del complejo de pirámides de Giza.
"Para edificar las pirámides, las tumbas y los templos de la meseta, ahora parece que los antiguos ingenieros egipcios aprovecharon el Nilo y sus inundaciones anuales, utilizando un ingenioso sistema de canales y cuencas que formaban un complejo portuario al pie de la meseta de Guiza", escribe Sheisha y sus colegas. "Sin embargo, hay una escasez de pruebas ambientales sobre cuándo, dónde y cómo evolucionaron estos antiguos paisajes", agregaron.
El artículo se publicó en la revista Proceedingsd de la Academia Nacional de Ciencias. En el estudio se analizaron capas de roca de la llanura aluvional de la zona que surgieron de varias perforaciones hechas durante diversas obras de ingeniería urbana en los alrededores de la actual Guiza.
Los fósiles del Nilo: ¿la clave para descubrir cómo se hicieron las obras?
También se observaron fósiles del lugar. Todo ese material fue útil para comprender los cambios en los niveles de agua en la historia de la región. En particular, los investigadores recurrieron a los granos de polen fosilizados para trazar una imagen más detallada del sistema fluvial tal y como discurría hace milenios.
"De la tercera a la quinta dinastía, la rama de Khufu ofrecía claramente un entorno propicio para el surgimiento y desarrollo de la construcción de pirámides, ayudando a los constructores a planificar el transporte de piedra y materiales en barco", escribió el equipo de investigación en el estudio.
"Era imposible construir las pirámides aquí sin esta rama del Nilo", dijo Sheisha, la investigadora principal del estudio, a The New York Times.
El estudio contó con un equipo que incluía expertos en geografía, historia, ecología y geociencia. Los investigadores establecieron que este brazo del Nilo tuvo su apogeo entre el 2700 y el 2200 A.C. Este período coincide con el mismo lapso de tiempo en el que, según se cree, tuvo lugar la construcción de las tres pirámides principales de Guiza.