Los resultados de la autopsia estarían hoy martes, aunque según trascendió en la muerte de Horn también influyó que su estado de salud era "muy frágil".
El hallazgo del cuerpo de Horn incluye detalles macabros: tenía mordeduras de serpientes en el brazo. En su casa encontraron boas (no son venenosas), y en otro sector de la vivienda conejos y gatos encerrados en jaulas. La presunción es que eran utilizados como alimentos para los reptiles.
Stéphane Lamart es miembro de una ONG ambientalista que fue designada para cuidar a los animales de Horn. Luego de ver a los gatos y los conejos, criticó duramente las condiciones en las que vivían y dijo que probablemente fueron víctimas de malos tratos.
"Deploro sus condiciones de detención. Vivían en jaulas en completa oscuridad, con camas que no se habían cambiado y agua estancada. Las jaulas estaban oxidadas, lo que muestra negligencia". "También podemos preguntarnos sobre su utilidad para preguntarnos si no sirvieron como alimento vivo para las boas. Es posible", agregó Lamart.