Juan Sebastián Chamorro declaró desde Washington que -al igual que a los otros 221 dirigentes expatriados- se los detuvo por el solo hecho de ser opositores al gobierno. Reveló que estuvo preso en soledad durante dos meses. A su prima, se la mantuvo en arresto domiciliario. "Estuve preso un año, ocho meses y un día. En esa cárcel estuve solo".
"La cárcel se llenó de opositores de manera que cuatro meses estuvimos en celdas de 2 a 4 personas", contó Chamorro, y agregó: "Estuve preso un año, ocho meses y un día"
"La nacionalidad se lleva en el corazón"
El régimen de Daniel Ortega los expulsó del país por considerarlos "traidores a la patria". Por ser considerados de esa forma, la nueva constitución (que también reformó el mandatario) prohíbe que puedan presentarse para cualquier cargo público.
Además, pretende que por otra reforma se le quite la nacionalidad a los condenados por el delito de traición. Es por eso que Chamorro dijo que esa situación es inaplicable para los expulsados del país. "La nacionalidad se lleva en el corazón", afirmó.
Aún quedan otras 45 personas que por ser opositoras al gobierno de Ortega están detenidas en Nicaragua y pueden seguir el mismo camino de los expatriados: condenados por traición, perder la nacionalidad y obligados a salir del país.
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Daniel Ortega dijo que su esposa y vicepresidente de Nicaragua, Rosario Murillo, fue quien informó a los Estados Unidos por la liberación de los 222 presos políticos (Foto: AP)
"Sin concesiones a los Estados Unidos"
Juan Sebastián Chamorro agradeció a la Casa Blanca por el esfuerzo realizado para su liberación y por recibirlos como refugiados. Sin embargo, el presidente Daniel Ortega negó que haya habido cualquier concesión, trueque o negociación con los Estados Unidos a cambio de la liberación de los detenidos
Ortega dijo que fue su esposa, la vicepresidenta del país, la que llamó al departamento de Estado norteamericano para informar esta decisión, pero "sin buscar nada a cambio".
La Casa Blanca ha condenado al régimen imperante en Nicaragua y este jueves, al recibir a los "deportados", el gobierno de Joe Biden reclamó por la liberación de los presos políticos restantes y el restablecimiento de las garantías democráticas para todos los ciudadanos de ese país.