Soñar con ratas no es algo agradable para nadie, por lo particulares que resultan estos roedores (no muy diferente de las ardillas, que causan ternura), en el imaginario colectivo social.
Soñar con ratas no es algo agradable para nadie, por lo particulares que resultan estos roedores (no muy diferente de las ardillas, que causan ternura), en el imaginario colectivo social.
Se asocia a estos animales con la basura, la contaminación, lo sucio y lo negativo. Por ende, soñar con ratas nunca podría significar nada bueno. Muchas personas se preguntan el significado de los sueños que tienen, intentando encontrar una explicación lógica desde la psicología, o bien una cuestión predictiva del destino que trajo esos elementos a sus horas de descanso.
Son muchas las disciplinas que le dan valor a objetos, animales, encuadres y situaciones durante los sueños, asociándose a hechos concretos o significados particulares vinculados a la vida del soñador, o a algo que está por pasarle.
En la vereda de enfrente, está otro grupo de personas que directamente descarta rotundamente este último concepto, descreyendo esas teorías y considerándolas mitos absurdos sin sentido.
Lo cierto es que no hay una respuesta concreta y universal respecto al significado de los sueños, y mucho menos a lo específicamente referido a soñar con ratas u otros animales.
Cada mente humana presenta un tejido de pensamientos muy diferente y particular, donde los elementos, relacionados con los sentidos (visuales, auditivos, olfativos, etc.) llevan a la persona a una dimensión y asociación diferentes.
Lo mismo aplica para el espectro de los recuerdos. La memoria de un individuo puede ser altamente distinta a la de otro, y así también ocurre con su forma de vida. Es por esto que cada signo, cada elemento o cada concepto que se reproduzca en sus sueños, será leído de maneras diferentes, e interpretado como señales que apuntan a cosas distintas.
Esto también responde al valor que se le da a los objetos o animales en cada cultura. Por ejemplo, en Argentina, como se dijo anteriormente, las ratas son consideradas un animal que trae mugre, problemas, e incluso se le dice “rata” a una persona que roba, que debe dinero o que no quiere pagar por las cosas que consume.
En otros países como la India, la rata es un animal sagrado, venerado y adorado más que a un santo. Espantarlas o lastimarlas es un delito, y los hindúes y turistas caminan descalzos en templos llenos de ratas como mensaje de sanación y ritual sagrado.
Con eso se pretende explicar que, si un argentino sueña con una rata probablemente le resultará desagradable e incómodo, se despertará preocupado y con una sensación de asco. Mientras que si un hindú logra soñar con ratas, lo más seguro es que lo considere un mensaje positivo, armónico, una señal divina, o algún concepto relacionado con la espiritualidad, pero a los fines: algo bueno.
Cada cultura entonces, explica el valor que le otorga a sus animales en base a muchas cuestiones: su historia, la fauna de su lugar, la historia pasada de esa sociedad o civilización, y de esa forma indirecta esos mismos valores son los que se van tejiendo en la mente de sus habitantes.
Pero para todos aquellos a quienes no les alcanza con esta reflexión, y consideran que soñar con ratas puede tener un único sentido universal y representar las mismas cosas en cualquier persona que tenga ese sueño, hay algunas hipótesis que circulan respecto a este significado.
Casi todo el mundo consideraría que soñar con ratas es sinónimo de problemas. Pero quienes se interiorizan en el tema aseguran que nada está más lejos de la realidad, ya que en los sueños con animales simplemente se están manifestando las aspiraciones, preocupaciones e ideologías, a través de la idea que se tiene de dicho animal.
Por ello, la interpretación es diferente para cada individuo, sin embargo, en cada cultura hay aspectos genéricos a los que se les asigna un significado. Una rata puede subsistir por sí misma y tiene una gran capacidad de adaptación.
Aunque convive con otros animales de su especie, no existe ningún tipo de dominancia entre ellas, es decir, ninguna “gobierna” sobre la otra, como sí ocurre con la estructura y organización de las abejas.
Es por ello que soñar con ratas representa, a modos generales y para quienes se aferran a estas definiciones, las aptitudes a la hora de construir el propio destino, indicando que se trata de una persona autónoma que se adapta a los giros que da la vida.
Por otro lado, algunos expertos afirman que las ratas son el reflejo de las inquietudes, de los pensamientos más sucios que tanto cuesta eliminar, lo que puede provocar una sensación muy desagradable al despertar.
Hay una corriente de la psicología llamada “psicoanálisis onírico”, que se ocupa de estudiar los sueños y sus significados.
En términos generales, asegura que la cuestión de soñar con ratas cambia en función de de distintas características de la rata. Por ejemplo, el hecho de que las ratas sean grandes o pequeñas, indica lo trascendental que es aquello que se representa en el sueño, independientemente de si tiene connotaciones positivas o negativas.
Si se sueña con una rata grande, quiere decir que se trata de un problema de gran envergadura. En cambio, si es una rata pequeña, significa que solo se trata de preocupaciones rutinarias.
En cuanto a color, también influye en la interpretación: Los sueños con ratas grises y negras están relacionados con traiciones de personas cercanas.
Los sueños con una rata amarilla, simbolizan que pronto un ser querido tendrá problemas de salud. Y, por último, soñar con ratas blancas tiene una interpretación buena, ya que representa la fuerza de voluntad para enfrentarse a los problemas y preocupaciones.