Scott pasó meses recorriendo los Estados considerados cruciales para ganar impulso en la carrera por las primarias de su partido, subrayando su fe cristiana y su perspectiva como el único afroestadounidense republicano en el Senado.
"Las familias estadounidenses están hambrientas de esperanza. Necesitamos tener fe. Fe en Dios, fe en los demás y fe en Estados Unidos", había escrito el jueves en Twitter.
Sin embargo, el exmandatario Donald Trump y el gobernador por Florida, Ron DeSantis, acaparan todos los focos para medirse con Biden, ya que las encuestas más recientes muestran un escaso apoyo a Scotti, por debajo del 2%, un promedio de 54 puntos por detrás del magnate que incitara el ataque al Capitolio.
Por el momento, además de Trump y Scott, hay tres nombres que destacan por encima de todos: la exembajadora de Estados Unidos ante la ONU Nikki Haley, el exgobernador del estado de Arkansas Asa Hutchinson y el empresario Vivek Ramaswamy.
Aunque DeSantis no oficializó su candidatura, lidera gran parte de las encuestas.
De hecho, se espera que el gobernador de Florida presente su candidatura esta semana, un paso que podrían seguir también el exvicepresidente Mike Pompeo, el exgobernador de Nueva Jersey Chris Christie y el exgobernador de New Hampshire, Chris Sununu.
La situación en el bando demócrata parece más calmada, ya que tan solo despuntan tres candidaturas: la del presidente Biden, la de la progresista Marianne Williamson y la de Robert F. Kennedy Jr., activista contra las vacunas y sobrino del asesinado exmandatario John F. Kennedy.
Biden, de 80 años, anunció a finales de abril su candidatura para buscar la reelección y así poder "terminar el trabajo" iniciado en 2020, cuando logró desbancar a Trump de la Casa Blanca, a pesar de sus denuncias infundadas de fraude electoral.