Baja al fondo de la calificación crediticia
Desde que comenzaron las sanciones económicas contra Rusia por parte de Occidente, Fitch rebajó en poco más de una semana la "nota" de los bonos rusos. Llegaron al fondo de la tabla, la categoría "C" lo que implica una altísima probabilidad de no poder pagar el vencimiento de los bonos.
Con este esquema, la trama financiera de Joe Biden parece ganar terreno. La venta de commodities (gas y petróleo) no sólo mantiene viva a la economía rusa. En los últimos meses suministraron el dinero necesario para la aventura bélica sobre Ucrania. Es fácil predecir lo que sucederá rápidamente si esa financiación bélica desaparece: Putin no tendrá como prolongar su guerra en territorio ucraniano.
En consonancia, otra calificadora, MSCI bajó la nota de Rusia de “mercado emergente” a “mercado aislado”. De nuevo, el paso previo a caer en el default.
Los más difícil es saber la respuesta diplomática: ¿habrá realmente una negociación que logre el fin de la guerra?