La policía del cantón de Valais reiteró que el fuego es de “origen indeterminado” y pidió cautela a la hora de difundir versiones no corroboradas, mientras continúan los peritajes en el lugar.
Salidas bloqueadas y una desesperada búsqueda de escape
Uno de los puntos que más se repite en los relatos de los sobrevivientes es la dificultad para salir del bar en medio del caos. Turistas aseguraron que la puerta de salida era demasiado pequeña para la cantidad de personas que intentaban huir al mismo tiempo.
El diario Tages-Anzeiger citó a un testigo que habló de una escena “apocalíptica”: humo negro espeso, personas envueltas en llamas corriendo hacia el exterior y otras tendidas en el suelo sin vida. “Parecía una escena de guerra”, afirmó.
Le Constellation tiene capacidad para 300 personas en su interior y otras 40 en la terraza, según el sitio oficial del resort. De acuerdo con la policía, alrededor de un centenar de personas se encontraban allí celebrando el Año Nuevo cuando se desató el incendio.
Qué vieron quienes estaban fuera del bar
Un turista de Nueva York que se encontraba en la zona filmó con su teléfono cómo las llamas, de un naranja intenso, salían violentamente del interior del bar. En diálogo con la agencia AFP, relató: “La gente corría y gritaba en la oscuridad. Nadie entendía qué estaba pasando”.
Para muchos, el humo y el resplandor inicial se confundieron con fuegos artificiales propios de la celebración, lo que retrasó la reacción de algunos presentes y vecinos.
Un residente de Crans-Montana contó al diario 24 heures que “la fiesta estaba en su apogeo” antes del incendio. “La música y el champán corrían libremente”, recordó. Minutos después, el clima cambió por completo: “Cuando salimos a la calle, la gente estaba en silencio, atónita. Solo se escuchaban sirenas”.
Una noche marcada por helicópteros y silencio
Durante varias horas, helicópteros sanitarios sobrevolaron la zona para evacuar heridos hacia distintos centros médicos. “Oímos helicópteros toda la noche”, contó otro vecino al mismo medio. “Con los fuegos artificiales no entendíamos al principio lo que pasaba, hasta que vimos el humo. Es terrible, mucha gente joven suele ir a ese bar”.
El incendio se inició alrededor de la 1.30 de la madrugada, en pleno festejo de Año Nuevo. La policía desplegó un amplio operativo de emergencia y acordonó completamente la zona.
Por el momento, las autoridades no confirmaron el número exacto de víctimas fatales ni la identidad de los fallecidos. “Es demasiado pronto para eso”, señalaron en conferencia de prensa. Mientras avanza la investigación, los testimonios de quienes lograron sobrevivir comienzan a darle voz al horror de una noche que Suiza difícilmente pueda olvidar.