Las protestas del fin de semana en Sri Lanka, con la invasión y el incendio de la residencia oficial -el palacio de Colombo- terminaron el gobierno del presidente Gotabaya Rajapaksa y su clan que se alternaron en el poder desde 2005.
Las protestas del fin de semana en Sri Lanka, con la invasión y el incendio de la residencia oficial -el palacio de Colombo- terminaron el gobierno del presidente Gotabaya Rajapaksa y su clan que se alternaron en el poder desde 2005.
La profunda crisis económica que provoca una inflación anual del 50% fue el disparador para que estallara la protesta social. Una turba tomó la residencia oficial del presidente y, además, quemaron la casa del primer ministro.
La salida de los dos dirigentes pone a este pequeño país al sur de la India en una muy delicada situación porque necesita encontrar un gobierno que encare un plan de emergencia para intentar estabilizar su economía.
Sri Lanka es llamada así porque es una isla que parece tener esa forma al sur de la India. Fue una colonia inglesa - conocida como Ceilán y muy famosa por su té - que se independizó en 1948. Intentó buscar una perfil propio en dos campos: la producción y exportación de productos como el té, el caucho, el café, el azúcar y otros bienes agrícolas.
Pero inició una transformación hacia la actividad industrial y la promoción del turismo por su ubicación privilegiada en el Océano Índico. Si en 1970, la importancia del sector de de la agricultura era del 93%, para fines del 2.000 descendió al 16,8 % en 2005.
Esta transformación económica le permitió crecer con una media del 5,5% anual. Pero, con el cambio de siglo, su economía se estancó: dejó de crecer a esas tasas y la guerra contra los separatistas tamiles también afectó al turismo y su lógica consecuencia con la marcha de la economía.
Ya en el año 2001 se experimentó la primera contracción económica, problemas presupuestarios, el retraso en los salarios y el inicio de un proceso inflacionario que hoy trepó al 50% anual.
Para comprender mejor el grave impacto de la inflación disparara en Sri Lanka, alcanza el dato del gráfico que sigue.
En Sri Lanka, la inflación se mantuvo alrededor del 15,10% de promedio entre 1960 y 2022. Pero en este año, en apenas 6 meses, la acumulada anual llega al 50%, es decir, más de 3 veces la tasa histórica para el país. Esto no hace más que poner en primer plano los problemas estructurales del país que afectaron la vida diaria de los ceilandeses.
El gobierno - ahora en retirada - venía manteniendo una serie de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional sobre la reestructuración de la deuda externa. La situación financiera de Sri Lanka también es complicada en el ámbito de sus compromisos de pagos con sus acreedores externos.
La misión del FMI estuvo en Colombo, la capital de Sri Lanka, apenas 8 días antes de los violentos episodios en la residencia presidencial y la casa del primer ministro. Estuvieron reunidos entre otros, con el entonces presidente del país, Gotabaya Rajapaska y con el primer ministro Ranil Wickremesinghe.
El comunicado del FMI se produjo el pasado 30 de junio y dice en algunos de sus párrafos más importantes: “Sri Lanka atraviesa una grave crisis económica. Se espera que la economía se contraiga significativamente en 2022, mientras que la inflación es alta y va en aumento".
La misión del Fondo anticipó lo que sería el desencadenante de la protesta contra el gobierno: "El nivel críticamente bajo de las reservas de divisas ha obstaculizado la importación de bienes esenciales. Durante la visita en persona, el equipo fue testigo de algunas de las dificultades que actualmente enfrenta el pueblo de Sri Lanka, especialmente los pobres y vulnerables que se ven afectados de manera desproporcionada por la crisis".
Con ese breve y categórico diagnóstico la misión del FMI se mostró confiada en poder encaminar junto a sus autoridades la crisis de ese país.
El comunicado decía en su parte final que había un entendimiento para llevar adelante "reformas políticas y económicas" con las autoridades nacionales para el acuerdo de Facilidades Económicas Extendidas.(FEF, por sus siglas).
Y Concluye: “Los objetivos de este nuevo programa de Apoyo del FMI deberían ser para corregir los desequilibrios macroeconómicos, restaurar la sostenibilidad de la deuda pública al mismo tiempo que se garantiza una protección adecuada para los pobres y vulnerables y aprovechar el potencial de crecimiento de Sri Lanka".
El país tiene 22 millones de habitantes. Arrastra una moratoria por esa deuda y necesita alrededor de US$ 6.000 millones de dólares para pagarla. Ni siquiera la India, su poderoso vecino, ha hecho intentos por ayudar en esta crisis financiera que desencadenó en la violencia social.
En Sri Lanka, la inflación ha causado estragos, falta combustible, medicamentos y también alimentos básicos. También sufre cortes del suministro eléctrico de varias horas por día.
El abandono del presidente Gotabaya Rajapaska y su primer ministro Ranil Wickremesinghe, han dejado al país en una situación de acefalía y anarquía. Aun hay gente ocupando la residencia presidencial que, entre otras cosas, asegura haber encontrado una fortuna de dinero que tenía guardado el ahora ex presidente.
Es por eso que el líder parlamentario de la oposición, Udaya Gammanpila declaró: “No podemos estar en una situación anárquica. De algún modo tenemos que alcanzar un consenso hoy”.
Propone para intentar reordenar institucionalmente al país un gobierno de coalición y de emergencia nacional. Para que toda la dirigencia de Sri Lanka se aboque al principal flagelo del país: la inflación que amenaza a superar incluso el 80% si la crisis sigue en aumento.