Pedro Alliana asumió este viernes la Presidencia de Paraguay tras la destitución de Santiago Peña, en medio de una profunda crisis política y financiera vinculada al colapso de Ueno Bank. Durante su primer discurso como mandatario, dejó un mensaje con una fuerte referencia religiosa y expresó su deseo de abrir una nueva etapa para el país. “Le pido a Dios que me ilumine en el camino de un nuevo Paraguay”, afirmó.
