El anuncio se produjo pocas horas después de que el presidente adelantara el plan durante una entrevista con Fox and Friends. En esa conversación, insistió en que Washington asumirá el papel de custodio de la vía marítima y recibirá una compensación económica por esa tarea.
Donald Trump explicó que la iniciativa impedirá únicamente el ingreso y la salida de embarcaciones o clientes iraníes. (Foto: Reuters)
Nuevos ataque a Irán
En la misma entrevista, Trump aseguró que las fuerzas estadounidenses atacaron objetivos militares iraníes durante la noche del domingo al lunes. "La mayor parte de su equipamiento ya no existe. Su cañón antiaéreo, los golpeamos muy duro anoche", afirmó. Además, señaló que existía un acuerdo con Teherán que posteriormente fue incumplido.
Las declaraciones del mandatario se conocieron en un contexto de fuerte tensión entre ambos países. Horas antes, las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron a los países del Golfo que cualquier colaboración con Estados Unidos en la administración del estrecho de Ormuz será considerada "un acto de guerra".
El vocero del comando militar Khatam Al-Anbiya sostuvo que Teherán "bajo ninguna circunstancia permitirá que Estados Unidos interfiera en el manejo" de esa ruta marítima.
Por su parte, los Guardianes de la Revolución acusaron a Washington de poner en riesgo el abastecimiento mundial de petróleo y gas mediante su intervención en el estrecho. También remarcaron que Irán "seguirá ejerciendo su soberanía y la gestión" de la zona.
Las Fuerzas Armadas iraníes advirtieron a los países del Golfo que cualquier colaboración con Estados Unidos en la administración del estrecho de Ormuz será considerada "un acto de guerra". (Foto: Reuters)
La escalada verbal ocurre mientras se intensifican los enfrentamientos entre ambos países. Se trata de una serie de ataques de una magnitud que no se observaba desde el alto el fuego alcanzado en abril en el conflicto de Medio Oriente.
En ese marco, el Comando Central de Estados Unidos confirmó una nueva ronda de bombardeos contra sistemas de defensa aérea, radares costeros y capacidades iraníes vinculadas a misiles y drones. En respuesta, la Guardia Revolucionaria informó ataques contra bases estadounidenses ubicadas en Baréin, Jordania, Kuwait y Omán.
La situación se agravó apenas semanas después de la firma de un acuerdo interino de 60 días entre Washington y Teherán, cuya continuidad quedó ahora bajo incertidumbre.