Trump acusó a Irán de incumplir los acuerdos
El presidente estadounidense sostuvo que durante las reuniones privadas los representantes iraníes aceptan restricciones sobre su programa nuclear, pero luego niegan públicamente esos compromisos.
"Llegamos a un acuerdo. Todos aceptan que no haya armas nucleares. Después salen ante la prensa y dicen que nunca hablamos de eso", cuestionó.
Las negociaciones entre Washington y Teherán buscaban consolidar un entendimiento para limitar el desarrollo nuclear iraní y extender el alto el fuego alcanzado tras meses de enfrentamientos. Sin embargo, la nueva escalada militar volvió a poner ese proceso en duda.
La nueva ofensiva militar
Durante la noche del martes, Estados Unidos lanzó ataques contra más de 80 objetivos iraníes, según informó el Comando Central estadounidense (CENTCOM).
Washington justificó la operación como una respuesta a los ataques sufridos por varios buques comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas.
En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica anunció ataques contra 85 instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Bahréin y Kuwait, profundizando la crisis regional.
La preocupación por el estrecho de Ormuz
La nueva escalada vuelve a poner el foco sobre el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial.
Analistas internacionales advirtieron que una interrupción prolongada del tránsito marítimo podría provocar fuertes aumentos en el precio internacional del petróleo y generar nuevas tensiones en los mercados energéticos.
Durante las últimas semanas ya se habían registrado ataques contra petroleros y embarcaciones comerciales en esa zona.
La postura de la OTAN e Irán
Desde Ankara, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, respaldó la respuesta militar estadounidense. El funcionario consideró que las acciones de Washington fueron "absolutamente necesarias" y acusó a Irán de haber incumplido el alto el fuego.
Desde Teherán, en cambio, las autoridades responsabilizaron a Estados Unidos por la ruptura de la tregua. El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que su país no aceptará presiones externas. "Se acabó la era de la intimidación y la extorsión. No nos rendiremos", escribió en su cuenta oficial de X.