España vivió este miércoles 12 de agosto de 2026 el primer eclipse solar total visible desde la península ibérica en más de un siglo. El fenómeno astronómico movilizó a millones de personas y pudo observarse especialmente en la mitad norte del país.
La franja de oscuridad atravesó la península Ibérica de oeste a este, con ingreso por Galicia y salida sobre las Islas Baleares. El hecho movilizó a millones de personas.
España vivió este miércoles 12 de agosto de 2026 el primer eclipse solar total visible desde la península ibérica en más de un siglo. El fenómeno astronómico movilizó a millones de personas y pudo observarse especialmente en la mitad norte del país.
La franja de totalidad atravesó España de oeste a este, con ingreso por Galicia y salida sobre las Islas Baleares. El recorrido incluyó zonas de Asturias, Castilla y León, La Rioja, Aragón y la Comunidad Valenciana, donde la Luna llegó a cubrir por completo el disco solar y provocó un breve anochecer en pleno atardecer.
El fenómeno comenzó a apreciarse de manera parcial en los sectores más occidentales de la península alrededor de las 19.30, cuando la Luna empezó a avanzar sobre el Sol. Cerca de una hora después se produjo uno de los momentos más esperados de la jornada.
La fase de totalidad comenzó alrededor de las 20.26 en Galicia y Asturias y posteriormente avanzó hacia el este hasta alcanzar las Islas Baleares. El momento de mayor intensidad se registró cerca de las 20.30, cuando el Sol ya se encontraba muy próximo al horizonte.
La duración de la totalidad varió considerablemente según el lugar elegido para observar el eclipse. Mientras que en los extremos de la franja apenas se extendió durante algunos segundos, en algunas de las zonas más favorecidas llegó a aproximarse al minuto y 48 segundos.
Ciudades como León y Oviedo estuvieron entre los puntos privilegiados para contemplar el fenómeno, mientras que en otras regiones españolas el eclipse pudo observarse únicamente de manera parcial. El evento astronómico había comenzado casi dos horas antes sobre el mar de Bering y durante su recorrido también atravesó sectores de Groenlandia e Islandia antes de alcanzar España.
En territorio español, el fenómeno completo se extendió durante más de dos horas, aunque fue la totalidad la que generó mayor expectativa. Cerca del 40% del territorio quedó dentro de la franja desde la que pudo observarse cómo la Luna ocultaba completamente al Sol.
El eclipse generó una enorme convocatoria en diferentes puntos de España. Uno de los lugares elegidos fue el Castell de Montjuïc, en Barcelona, donde unas 3.000 personas se reunieron para seguir el fenómeno.
El castillo se convirtió en uno de los escenarios elegidos para disfrutar del evento astronómico. La entrada incluyó gafas homologadas para observar el eclipse e instrucciones de seguridad destinadas a reducir los riesgos para la vista.
Durante toda la jornada, las autoridades insistieron en que las fases parciales del eclipse debían observarse exclusivamente con gafas especiales certificadas bajo la norma ISO 12312-2:2015 y advirtieron que mirar directamente al Sol sin protección podía provocar lesiones oculares graves.
El mapa del fenómeno mostró una franja que atravesó el norte de España y señaló las regiones desde las cuales fue posible contemplar la totalidad. Quienes quedaron dentro de ese recorrido pudieron presenciar uno de los eventos astronómicos más esperados de los últimos años: la desaparición completa del Sol detrás de la Luna durante unos instantes.