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Extraño fenómeno

Una escena "apocalíptica": por qué el cielo de Australia se tiñó de rojo sangre

Los ciudadanos se asustaron por ese raro fenómeno que impedía la visión normal y no se sabía qué lo había causado.

30 de marzo de 2026 - 12:24
Una escena apocalíptica: por qué el cielo de Australia se tiñó de rojo sangre
Una escena apocalíptica: por qué el cielo de Australia se tiñó de rojo sangre

El cielo se tiño de rojo en Australia por un extraño fenómeno meteorológico. (Foto: Gentileza ABC.net.au)

De pronto, el cielo se tiñó de rojo y todo a su alrededor tomó esa coloración. Las calles, los edificios, todo. Una nube de un polvillo colorado envolvió y desconcertó a un sector de los australianos. Por temor a ese polvo en suspensión en el aire, algunos se refugiaron en sus casas. Hasta que oficialmente se dio una respuesta, con bases científicas para ese fenómeno que parecía una "escena del apocalipsis".

Un fenómeno tan impactante como inquietante convirtió el paisaje del oeste de Australia en una postal de película: un cielo rojo intenso, cubierto de polvo y con un aire irrespirable. Las autoridades encontraron al responsable de ese suceso sorprendente e inesperado: el avance del ciclón tropical Narelle sobre la costa de Western Australia. Las imágenes, registradas en la zona de Shark Bay, se viralizaron en redes y dieron la vuelta al mundo por su aspecto casi irreal.

Según reportó ABC News Australia, el fenómeno se produjo cuando los vientos extremos del sistema ciclónico de hasta 200 kilómetros por hora levantaron grandes cantidades de tierra rojiza del noroeste australiano, una región famosa por sus suelos ricos en hierro. Esa polvareda, combinada con la nubosidad previa al temporal, generó una atmósfera oscura y anaranjada que cubrió calles, casas y vehículos.

Mientras tanto, Narelle avanzaba con fuerza hacia la costa, dejando daños y cortes en varias localidades del noroeste del estado. Autoridades meteorológicas y de emergencia advirtieron por lluvias intensas, ráfagas destructivas e inundaciones repentinas, en un episodio que ya es considerado uno de los más impactantes de la temporada.

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El fenómeno no solo encendió alarmas por su violencia meteorológica, sino también por su imagen: una escena tan extraña que, para muchos vecinos, parecía directamente salida del fin del mundo

Apocalipsis rojo en Australia

El cielo se volvió rojo. El aire se llenó de polvo. Y durante varias horas, una parte del oeste de Australia pareció suspendida en una escena de ciencia ficción. Ante el paso del ciclón tropical Narelle, vecinos de Shark Bay, en Western Australia, quedaron envueltos en una nube densa y rojiza que transformó el paisaje en una imagen inquietante, tan espectacular como amenazante. Las fotos y videos no tardaron en viralizarse y terminaron dando la vuelta al mundo.

El fenómeno ocurrió mientras Narelle avanzaba sobre la costa noroeste australiana, en una secuencia de eventos meteorológicos que ya dejó daños materiales, anegamientos, evacuaciones y cortes de energía en distintos puntos del estado. Aunque la tormenta golpeó con mayor fuerza más al norte, el efecto atmosférico previo fue suficiente para que varias comunidades sintieran que estaban frente a algo completamente fuera de lo normal.

ciclón del cielo rojo

El ciclon Nerelle, que volvió el cielo y el aire de un color rojizo en el noroesta australiano, por fortuna, una zona muy poco poblada. (Foto: A24.com)

De acuerdo con los informes, la escena más impactante se vio en Shark Bay, ubicada a unos 500 kilómetros al sur de Exmouth, la localidad donde el ciclón finalmente tocó tierra. Allí, el cielo se tiñó de un naranja oscuro y luego de un rojo profundo, mientras el polvo suspendido en el aire reducía la visibilidad y se colaba por todos lados. Testimonios citados por el medio describieron una sensación física muy concreta: tierra en la boca, en la garganta, en los ojos y hasta entre los dientes.

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Exouth es una pequeña localidad de apenas 2.600 personas, que vive básicamente del turismo en los meses de verano. Afortunadamente, el otonó ya comenzó en el hemisferio sur y las temperaturas den Australia han descendido. Pero en Exmouth, acaba de comenzar una temporada especial: meterte al agua en Ningaloo Reef, un arrecife Patrimonio de la Humanidad, ideal para snorkel, buceo y paseos en barco. Desde la costa se puede ver muchísima vida marina y, en ciertos puntos, hasta entrar al agua casi desde la playa.

Con la protección adecuada - trajes de neoprene - se puede bucear o nadar con los tiburones ballena (entre marzo y agosto aprox.) que es la especie menos agresiva ( o nada aresiva) de las más de 180 especies de tiburón, pero este, el más grande, es inofensivo.

Por suerte, no hubo que lamentar víctimas. No hubo nadadores perdidos por la escasa o nula visibilidad por el polvo rojo o luego, por los fuertes vientos

exmouth se volvió rojiza

El pequeño pueblo costero de Exmouth, el lugar más castigado por el ciclón que tiñó todo de rojo, como en Marte. (Foto: A24.com)

Qué provocó el extraño color del cielo

Aunque las imágenes parecían de otro planeta, la explicación tiene base meteorológica y geográfica. Según el pronóstico australiano citado por la prensa local, hubo dos factores principales detrás del fenómeno: el suelo rojizo de la región y la nubosidad previa al ciclón.

El norte de Western Australia es conocido por su tierra roja, una tonalidad generada por suelos con alto contenido de hierro oxidado.(algo similar a lo que ocurre en Misiones en la Argentina). Cuando los vientos del ciclón empezaron a intensificarse, levantaron grandes cantidades de polvo desde zonas áridas del interior y lo empujaron hacia sectores habitados del área costera. Ese polvo, al mezclarse con la luz filtrada por las nubes densas del sistema, generó la tonalidad roja que terminó dominando el cielo.

No se trató solo de un efecto visual. En términos meteorológicos, fue una señal clara de la energía del sistema que se acercaba. Las tormentas tropicales de gran escala suelen alterar no solo el viento y la lluvia, sino también la calidad del aire, la visibilidad y la percepción del entorno. En este caso, la combinación fue tan extrema que muchos usuarios en redes compararon las imágenes con escenas de Mad Max, incendios forestales o incluso el “fin del mundo”.

El avance de Narelle y los daños en la costa

Más allá del impacto visual, el ciclón Narelle dejó consecuencias concretas en la costa occidental australiana. En días previos y posteriores al fenómeno del cielo rojo, medios locales y autoridades reportaron vientos destructivos, lluvias torrenciales, marejadas peligrosas e inundaciones repentinas. Las alertas se concentraron especialmente en la franja costera del Pilbara y el Gascoyne, dos regiones vulnerables a eventos extremos de este tipo.

Uno de los puntos más golpeados como dijimos fue Exmouth, un destino turístico del noroeste de Australia que quedó seriamente afectado tras el paso del sistema. Según reportes de la prensa local, hubo daños generalizados en infraestructura, interrupciones de servicios y complicaciones logísticas por el aislamiento de la zona. En otras localidades también se activaron refugios y protocolos de emergencia ante el riesgo de nuevas inundaciones y ráfagas severas.

Las autoridades meteorológicas australianas advirtieron además que, aun cuando el ciclón comenzara a debilitarse sobre tierra, los efectos peligrosos podían continuar: tormentas intensas, acumulación rápida de agua, caída de árboles y arrastre de escombros. Esa es una de las razones por las que este tipo de fenómenos sigue siendo altamente riesgoso incluso después de tocar tierra.

La postal apocalíptica que impactó al mundo

En medio de la emergencia, hubo una imagen que terminó sintetizando todo: la del cielo rojo sobre caminos vacíos, árboles doblados por el viento y una atmósfera densa de polvo. Esa escena fue la que convirtió un episodio meteorológico grave en un fenómeno viral global. No sólo por su rareza, sino porque condensó en una sola imagen la violencia previa a una tormenta mayor.

En un planeta cada vez más habituado a los extremos climáticos, el paso de Narelle dejó algo más que daños y alertas: dejó una de esas postales que parecen exageradas hasta que se vuelven reales. Y esta vez, la advertencia llegó desde el cielo.

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