Según su versión, la orden era darle “un susto” a Beller. También sostuvo que no existía la intención de “rematarla” una vez que estuviera en el piso y aseguró que el propósito era robarle la cartera, aunque afirmó que tampoco debían quitarle sus teléfonos celulares. “La intención no era, después que estuviera en el piso, rematarla”, sostuvo. “Solamente robarle la cartera, pero en ningún momento tampoco era quitarle los teléfonos”.
El presunto sicario señaló a otras personas y teme por su vida
Silva Peña aseguró que decidió hacer pública su versión porque teme que quienes lo contrataron intenten matarlo para evitar que revele lo que sabe. “Obviamente, las personas que me contrataron en estos momentos me quieren silenciar, me quieren matar, me quieren callar”, afirmó. Y agregó que esas personas no quieren que hable “con la Policía y menos con los medios de comunicación”.
Durante su relato, el sicario también involucró a otras personas, a quienes identificó únicamente por sus apodos y señaló como integrantes de la supuesta planificación del ataque. Según afirmó, por encima suyo existían tres personas que “fueron los que pagaron y mandaron a hacer esto”.
Entre ellas mencionó a un hombre al que llamó “Toño”, quien, de acuerdo con su testimonio, lo habría contactado telefónicamente y trabajaría en la Gobernación de Cochabamba. También hizo referencia a “un tal Chino”, a quien atribuyó presuntas tareas de seguimiento e inteligencia sobre Beller.
Nadia Baller y Fernando Cerimedo. (Foto: archivo)
Silva Peña relató además que fue enviado "en dos oportunidades a Bulo Bulo, en Bolivia". Según su versión, "en el primer viaje recibí los teléfonos e información relacionada con el caso", mientras que en el segundo habría ido a "buscar dinero y recibir nuevas instrucciones". El sospechoso justificó la publicación del video al asegurar que teme por su vida.
Los sospechosos del ataque a Nadia Beller
Además de identificar a Silva Peña como uno de los supuestos atacantes, los investigadores bolivianos señalaron a otro sospechoso, identificado por sus iniciales E. D. J. y conocido como “Don Fiti”. De acuerdo con la Policía boliviana, tanto “Juancho” como “Don Fiti” habrían tenido una participación directa en el ataque contra Beller.
En el marco de la investigación ya fueron detenidos Paola A. V. A., pareja de Silva Peña, y Roger A. C., señalado como la persona que presuntamente habría aportado el arma utilizada. Ambos cumplen prisión preventiva. Además, los investigadores emitieron una orden de captura contra una exfuncionaria de la Aduana boliviana.
Uno de los presuntos sicarios. (Foto: captura)
En paralelo, la Justicia de Bolivia dictó una segunda prisión preventiva por 180 días contra Fernando Cerimedo, expareja de Nadia Beller, mientras continúa la investigación para determinar las responsabilidades y reconstruir cómo se habría organizado el ataque.