El origen de los festejos
La coreografía tiene origen en una tradición que los aficionados noruegos popularizaron durante la Copa del Mundo. Antes, durante y después de la victoria por 4 a 1 frente a Irak en Boston, miles de simpatizantes vestidos de rojo y, en muchos casos, con cascos vikingos, realizaron el movimiento de remo en distintos espacios públicos.
La escena pudo verse en bares, estaciones de transporte, calles e incluso en las escaleras mecánicas del estadio. El gesto busca rendir homenaje a la tradición marítima y exploradora asociada a los antiguos pueblos escandinavos.
Noruega
Miles de simpatizantes vestidos de rojo y, en muchos casos, con cascos vikingos, realizaron el movimiento de remo en distintos espacios públicos. (Foto: Reuters)
Pese al amplio respaldo que tuvo la iniciativa dentro del Parlamento, también surgieron algunas críticas. Erlend Wiborg, diputado del Partido del Progreso, segunda fuerza parlamentaria del país, decidió no participar y cuestionó la intervención institucional en este tipo de manifestaciones.
“Se puede animar a la selección desde las tribunas, el bar o en casa en el sofá”, sostuvo el legislador al explicar su postura.
Apoyo institucional y expectativas
La clasificación de Noruega al Mundial despertó una gran expectativa entre los aficionados, ya que el seleccionado masculino no disputaba una fase final de un torneo internacional importante desde la Eurocopa de 2000.
El apoyo al equipo también se manifestó en otros ámbitos institucionales. El primer ministro, Jonas Gahr Støre, asistió al encuentro inaugural de la selección, mientras que la Casa Real confirmó la presencia de la princesa Ingrid Alexandra y del príncipe Sverre Magnus en el próximo compromiso del conjunto noruego.
Noruega volverá a presentarse el 22 de junio ante Senegal por el Grupo I. Un triunfo le permitiría acercarse a la clasificación a la fase eliminatoria y extender el clima de entusiasmo que ya trascendió las tribunas para llegar a las principales instituciones del país.