Por su parte, Mbappé aún estaba de vacaciones cuando Lionel Messi retomó los entrenamientos con el club capitalino el pasado 4 de enero. En esa ocasión, los jugadores y el cuerpo técnico organizaron una guardia de honor para el nuevo campeón mundial.
El reencuentro era esperado porque se plantearon interrogantes sobre cómo iba a reaccionar el francés tras los festejos burlones que realizó el arquero argentino Emiliano Martínez en presencia de Messi.
"Las celebraciones no son mi problema. No gasto energías en cosas tan triviales, lo importante para mí es dar lo mejor de mí por mi club, y vamos a esperar a que vuelva Leo para seguir marcando y ganando partidos", señaló Mbappé antes de sus vacaciones.