El cuerpo apareció horas después enterrado en el patio de la casa familiar de Mansilla quien, según la Justicia, la mató a golpes. La autopsia determinó que Chiara Páez había tomado un antiinflamatorio utilizado para abortar, pues cursaba un embarazo de ocho semanas que su madre había aceptado, pero que la familia de su novio no quería que continuara.
Poco después, la sentencia de la Justicia sostuvo que Mansilla "mató a Páez despreciando su condición de mujer y conociendo su embarazo" y agregó que "no mostró un sincero arrepentimiento".
El femicidio de Chiara generó tal conmoción nacional que el 3 de junio de 2015 se llevó a cabo la primera marcha del "Ni Una Menos" contra la violencia de género que tuvo su epicentro frente al Congreso, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde se reunieron unas 300 mil personas.
También hubo movilizaciones simultáneas en casi cien ciudades de todo el país luego de que la convocatoria tuviera una amplia difusión por las redes sociales y medios de comunicación, contara con la adhesión de distintas organizaciones feministas y sociales, además de figuras públicas como artistas, deportistas, periodistas y dirigentes políticos.
En diciembre de 2021, la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe anuló la pena de 21 años y 6 meses de prisión a Manuel Mansilla por el femicidio de Chiara Páez. El fallo de la Corte estableció que es aplicable al caso una sanción correspondiente a la "tentativa de homicidio", cuya escala penal va de 10 a 15 años, al fundar su resolución en el artículo 4 de la ley 22.278 sobre el régimen juvenil penal.