El rastro de sangre que reconstruye los últimos segundos
Según trascendió de las primeras pericias realizadas en la escena, los investigadores encontraron un importante reguero de sangre que comenzaba en la senda peatonal y se extendía varios metros hasta el lugar donde finalmente quedó tendido el cuerpo.
Esa evidencia permitió inferir que la víctima habría intentado desplazarse o pedir ayuda tras ser atacada. Los peritos trabajaron durante varias horas en el lugar para levantar rastros, tomar fotografías y relevar pruebas que permitan reconstruir la secuencia del crimen.
La hipótesis: una discusión entre hermanos
Las cámaras de seguridad de la zona fueron clave para orientar la investigación. De acuerdo con fuentes policiales, el análisis de las imágenes permitió identificar una discusión previa entre la víctima y su hermano, de 39 años.
Los investigadores creen que la pelea comenzó dentro de la pensión donde ambos vivían y luego se trasladó a la vía pública, donde se produjo el ataque fatal.
Con esos elementos, efectivos de la Policía de la Ciudad avanzaron con la detención del sospechoso, quien quedó a disposición de la Justicia.