Canteros fue trasladado de urgencia en un patrullero a un hospital cercano, donde finalmente falleció.
En tanto, un peón identificado como Luciano Padrón, que trabajaba en la carbonera y vivía en la localidad de Lima, Zárate, también fue asesinado al recibir un disparo en la cabeza mientras forcejeaba con los ladrones.
Por otro lado, un oficial del Grupo de Prevención Motorizada llamado Ezequiel Romello, resultó baleado en una pierna y fue llevado en una ambulancia a un centro de salud.
Interviene en la causa la fiscal Andrea Palacios, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 del Departamento Judicial de Zárate-Campana, quien dispuso una serie de medidas tendientes a localizar a los homicidas.