El tribunal estará integrado por los jueces María Claudia Castro y Christian Rabaia, mientras que el tercer miembro se definirá por sorteo entre magistrados del Departamento Judicial de Dolores, porque el lugar se encuentra vacante.
Por parte del Ministerio Público intervendrá el fiscal Juan Manuel Dávila, a cargo de la Fiscalía de Juicio 8 de Dolores, aunque es probable que se designe a un segundo fiscal para colaborar en el debate.
De acuerdo a la elevación a juicio ordenada en febrero por el juez de Garantías 6 de Gesell, David Mancinelli, y confirmada en abril por la Cámara de Apelación y Garantías de Dolores, enfrentarán el proceso oral Máximo Thomsen (21), Ciro Pertossi (21), Luciano Pertossi (19), Lucas Pertossi (22), Enzo Comelli (21), Matías Benicelli (21), Blas Cinalli (20) y Ayrton Viollaz (22). Cabe recordar que durante la investigación del homicidio fueron sobreseídos otros dos jóvenes acusados de ser partícipes necesarios: Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (20).
Hasta el momento, la causa no cuenta con mayores movimientos. Se prevé que para marzo les realicen a los rugbiers pericias psicológicas. Semanas atrás se conoció, también, que Pablo Ventura, el remero que estuvo preso tres días como sospechoso por el homicidio, y que poco después fue desvinculado, demandó al Ministerio Público Fiscal del Poder Judicial bonaerense por 10 millones de pesos como resarcimiento por los daños sufridos.
No fue la única novedad. En noviembre pasado, los ocho jóvenes presentaron un escrito para que se revea su situación y las condiciones de su detención en la Alcaidía N°3. Ante el pedido, la directora del establecimiento le solicitó a la Justicia que sean trasladados, aunque hasta ahora el requerimiento no tuvo avances.
No es la primera vez que los rugbiers intentan algún tipo de mejora. En septiembre pasado la Suprema Corte de Justicia bonaerense rechazó por "inadmisible" un recurso de la defensa para lograr que cesen sus prisiones preventivas.
Los peritajes que definieron el caso
La defensa de los detenidos tendrá un trabajo arduo de cara al juicio. Durante los primeros meses de investigación, se estableció que los acusados intercambiaron mensajes tras el ataque, a través del grupo de WhatsApp "los delboca3". En uno de ellos, enviado a las 4.55 del día del crimen, Lucas Pertossi escribió: "Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la policía, llamaron a la ambulancia... caducó".
En otro mensaje, Ciro Pertossi advirtió a las 6.06: "Chicos no se cuenta nada de esto a nadie", y según la fiscal, "esta conversación podría tratarse de un planteo o pacto para guardar silencio entre ellos mismos sobre lo sucedido; corroborando ello la participación de todos en el hecho, como así también la total premeditación". Del celular de Lucas Pertossi se incorporó además un video en el que "se ve cuando la víctima cae al piso, por haber recibido un fuerte golpe", según consta en la causa.
Por otra parte, una serie de cotejos de ADN realizados determinaron el hallazgo de sangre de Fernando en la camisa de Benicelli, y material genético compatible con Cinalli en la uña del dedo meñique de la víctima. A su vez, una pericia escopométrica estableció que una huella identificada durante la autopsia en el rostro del joven asesinado correspondía con la impronta del calzado secuestrado a Thomsen.
El asesinato de Fernando Báez Sosa: un crimen que conmocionó al país
El crimen de Fernando se produjo "entre las 4.41 y las 5 del 18 de enero de 2020, frente al local bailable ubicado en avenida 3 y paseo 102, pleno centro de la localidad balnearia de Villa Gesell", frente al boliche bailable "Le Brique".
Según la fiscal Verónica Zamboni, los ocho jóvenes que serán juzgados "acordaron darle muerte" al joven estudiante de derecho, y para ello "previamente, distribuyeron funcionalmente sus roles", luego de que "minutos antes, al encontrarse en el interior del local bailable, tuvieran un altercado" con él, "quien se encontraba acompañado con su grupo de amigos".