Cocaína adulterada y una sobredosis poco común
Un chico de solo 24 años que entra a una guardia médica en este estado es ya grave. A las 7.18 del 02/02/22 (dejo para los numerólogos las coincidencias e interpretaciones) entró a una guardia un varón de 24 años.
Los que lo traen dicen que suele consumir cocaína, pero esta vez algo pasó. Esto no es una sobredosis común. “Deterioro del sensorio”, dice la HC (historia clínica, para nosotros), que significa que el muchacho no podía tenerse en pie. ¿Era por la cocaína? No. Ese síntoma, ese estado de inconsciencia es por la sustancia opioide con la que mezclaron esa cocaína. Su estado es grave.
Dice la HC: "Pupilas mióticas”: las pupilas, la parte negra del ojo, se ponen chiquitas y no se mueven con los cambios de las luz.
Señal de peligro.
Se le pide al joven hacer un par de maniobras como respuesta a las órdenes, movimientos y verbal.
No responde.
Dice la HC: "se le otorga en la escala de GLASGOW menor a 6”. Traducido: necesita atención URGENTE para mantener la vida. Lo que más le preocupa al médico es la DEPRESIÓN RESPIRATORIA. O sea, no puede por sus propios respirar medios. La intoxicación por opioides es gravísima.
Un pibe de 24 se está muriendo.
Hay tensión en la guardia.
Hay desesperación por salvarlo.
“Intubación oro- traqueal con ARM (asistencia respiratoria mecánica)” dice la HC: lo ponen en un respirador, de esos que se hicieron famosos por el COVID.
Cocaina envenenada epicrisis de un paciente.png
Los signos vitales no son nada alentadores: la tensión arterial 95/60 se encontraba hipotenso, la Frecuencia Cardiaca en 150 latidos por minuto.
El pibe está al borde de la muerte, el médico pide más exámenes de laboratorio para finalizar la evaluación.
Por el estado de shock que presenta se le administran drogas vasopresores para tratar de mantener la presión arterial.
El joven ya no puede mantener siquiera las funciones vitales que el organismo realiza de manera automática.
Ahora viene lo más doloroso.
Explicarle a la madre que el pronóstico es RESERVADO.
La vida de su hijo esta en manos de Dios, o de un hilo muy, muy delgado que la cocaína o como se llame esta nueva droga que acaba de presentarse en sociedad, está por cortar.
* Rodrigo Salemi (M.N.: 124669). Es cirujano vascular. Miembro del Colegio Arg. de Cirugía Cardiovascular. Coord. Doc. del Colegio de Médicos de la Prov. de Bs.As