BUSCAN A LOS RESPONSABLES

Brutal agresión al exboxeador Héctor Hugo Vilte

El ataque, perpetrado por dos jóvenes que permanecen prófugos, dejó al deportista con un profundo corte en la cabeza y múltiples lesiones.

Brutal agresión al exboxeador Héctor Hugo Vilte

El martes por la noche, un hecho de extrema violencia conmocionó al barrio Intersindical de la ciudad de Salta. Héctor Hugo Vilte, reconocido exboxeador y entrenador local, fue víctima de una salvaje golpiza que casi le cuesta la vida. El ataque, perpetrado por dos jóvenes que permanecen prófugos, dejó al deportista con un profundo corte en la cabeza y múltiples lesiones.

El episodio, que su familia no duda en calificar como un intento de homicidio, abrió un fuerte debate sobre la inseguridad, la violencia al volante y la impunidad en algunos sectores de la ciudad.

Según el relato de los familiares, el hecho ocurrió alrededor de las 20:10 horas del martes, sobre la calle Radio Nacional. Vilte se dirigía a buscar a su pareja cuando un automóvil, que circulaba a gran velocidad, lo sobrepasó de manera imprudente.

Molesto por la maniobra temeraria, el exboxeador hizo sonar la bocina para advertir al conductor. La reacción del vehículo fue inmediata: el conductor dio un giro en U y le cerró el paso.

De acuerdo con el testimonio de Romina Vilte, hija de la víctima, su padre descendió de su vehículo para reclamar por la peligrosa acción. En ese momento, un hombre de aproximadamente 30 años bajó del otro auto y lo golpeó con un puñetazo en el rostro. Instantes después, apareció una segunda persona por la espalda y lo agredió con un palo en la cabeza.

El golpe fue tan brutal que Vilte cayó al suelo inconsciente. Pese a su estado, según la familia, los agresores continuaron atacándolo con violencia.

Minutos después del hecho, el más joven de los acusados llegó desesperado a un centro de salud cercano. Según testigos, el sujeto ingresó diciendo: “Lo maté, fue en defensa propia”. La frase desconcertó tanto al personal médico como a los vecinos que lo escucharon.

Lo cierto es que, contra todo pronóstico, Vilte logró recuperar la conciencia. Pese a la gravedad de las heridas, se levantó, volvió a subir a su vehículo y condujo por sus propios medios hasta el centro asistencial.

Allí fue atendido de urgencia y posteriormente trasladado en “código rojo” al Hospital San Bernardo, donde los médicos constataron la magnitud de la agresión.

En el Hospital San Bernardo, los profesionales debieron suturar la herida de su cabeza con más de 20 puntos. Afortunadamente, los estudios realizados descartaron lesiones internas de mayor gravedad, aunque Vilte debió permanecer internado toda la noche bajo estricta observación.

Actualmente, el exboxeador se encuentra en su domicilio, bajo controles médicos y en recuperación, aunque con un fuerte impacto emocional tras el violento episodio.

La denuncia fue radicada en la comisaría de barrio Docente Sur. El día miércoles, personal policial se presentó en el domicilio de la víctima para tomarle declaración formal.

Según informaron a la familia, los dos agresores ya están identificados, pero hasta el momento no lograron dar con su paradero. El caso quedó en manos del fiscal penal N°3, Ricardo Samson, quien deberá impulsar las medidas para avanzar en la captura de los responsables.

Los testigos aportaron un dato clave: el vehículo de los agresores sería un Volkswagen Fox gris de tres puertas, muy conocido en la zona por circular a alta velocidad.

Vecinos del barrio Intersindical reconocieron a los presuntos atacantes y señalaron que se trata de dos hermanos vinculados a “círculos pesados”. Según sus testimonios, no es la primera vez que generan conflictos en la zona.

“El mayor es el que siempre anda buscando problemas. Maneja a toda velocidad y provoca a los demás conductores”, comentó uno de los residentes del lugar. Otro vecino agregó que existe un clima de temor: “Son violentos, y todos sabemos que no es la primera vez que pasa algo así”.

La familia de Héctor Vilte exige una respuesta rápida de la Justicia y de la Policía. Romina, su hija, fue clara en su pedido:

“Que se haga justicia, que se logre dar con los responsables. Mi papá pudo haber muerto. No queremos que esto quede impune”.

El caso ha generado una fuerte repercusión en redes sociales, donde exalumnos, vecinos y colegas del mundo del boxeo manifestaron su solidaridad con el exdeportista.

Con 62 años, Héctor Hugo Vilte es un personaje muy querido en el ámbito deportivo de Salta. Fue boxeador profesional y, tras su retiro, se dedicó a formar a jóvenes en el Complejo Deportivo Nicolás Vitale, donde enseña boxeo a niños, adolescentes y adultos.

Además, trabaja en la Municipalidad de Salta, lo que lo mantiene en permanente contacto con la comunidad.

Su historia de vida, marcada por el esfuerzo y la disciplina del deporte, contrasta con la brutalidad del ataque que sufrió en plena vía pública.

El caso de Héctor Vilte no solo es un hecho policial aislado: también refleja una problemática más amplia vinculada a la violencia urbana y la inseguridad vial. La reacción desmedida de los agresores frente a una bocina de advertencia muestra cómo la intolerancia y la violencia pueden escalar hasta límites insospechados.

Especialistas consultados por distintos medios han advertido que estos episodios se enmarcan en lo que se conoce como “violencia vial”, un fenómeno creciente que mezcla agresividad, imprudencia y, en ocasiones, consumo de alcohol o drogas.

Mientras Vilte intenta recuperarse físicamente y emocionalmente del ataque, la familia y la comunidad deportiva aguardan que la Justicia actúe con celeridad. El miedo a que los agresores sigan libres y sin consecuencias es una de las principales preocupaciones.

Por ahora, el pedido de la hija de la víctima resume el sentimiento general: “Queremos justicia. No puede ser que después de lo que pasó, ellos sigan prófugos y nadie sepa dónde están”.