A raíz de ello, recién hoy, luego de permanecer en observación y con custodia policial en el Hospital Maternal "Mi Pueblo", pudo ser trasladado desde ese centro médico a la sede fiscal para su indagatoria. Ahora se espera que sea remitido a una alcaidía de la Policía Federal (PFA).
Las pruebas que complican al comisario Francisco Centurión
Además de la detención del padre y tío de Cristian y Maximiliano Centurión -los principales detenidos en la causa-, el fiscal Ichazo ordenó una serie de seis allanamientos en lo que se secuestraron teléfonos celulares a Centurión y a algunas personas de su entorno, como así también pertenencias del ahora expolicía que le hacen creer a los investigadores que tenía "un plan de fuga".
Aparte del celular que llevaba consigo, los detectives de la División Homicidios de la Policía Federal (PFA) que concretaron su detención y realizaron los allanamientos secuestraron en un auto marca Citröen de un amigo de su hija que llegó a la casaquinta de La Capilla, unos 8.845 dólares, y en un bolso hallado en una de las propiedades de su actual novia, un bolso que contenía el pasaporte de Centurión, un celular nuevo y otros 6.107 dólares.
"Creemos que tenía todo preparado para poder profugarse. Secuestramos casi 15.000 dólares a su disposición", dijo a Télam un jefe policial que participa de la investigación.
También fueron incautados por orden judicial los celulares de la novia, la expareja y de las dos hijas del comisario mayor, como así los de su hijo Cristian y sobrino Maximiliano Centurión, detenidos en penales de Magdalena.
"Ninguno quiso desbloquear el celular", confió una fuente de la causa, que confirmó que ahora se mandaron a peritar todos esos dispositivos.
La casaquinta donde ayer fue detenido Centurión -quien durante años jefe de la Delegación Drogas ilícitas de Quilmes y que al momento de la desaparición de Escalante y Morello se desempeñaba en el área de enlace con Interpol-, ya había sido allanada en varias oportunidades por los investigadores, ante la sospecha de que allí pudieron haber sido privadas de la libertad las víctimas.