El impacto fue violento. El automóvil quedó inestable, parcialmente sumergido y con el agua ingresando rápidamente al habitáculo. En medio del pánico, los jóvenes padres lograron salir por sus propios medios, pero el bebé quedó atrapado dentro del vehículo.
Vecinos que se encontraban en las inmediaciones relataron escenas de gritos, llanto y desesperación absoluta. La madre y el padre del niño intentaron regresar al auto para rescatarlo, pero la fuerza de la corriente y la posición del vehículo se lo impidieron.
La llegada de la Policía y un operativo contrarreloj
Tras los llamados de emergencia, efectivos policiales llegaron rápidamente al lugar del accidente. Al arribar, se encontraron con la joven pareja fuera del vehículo, en estado de shock, señalando el canal y pidiendo ayuda desesperadamente.
De acuerdo con lo informado por Diario Río Negro, los policías comenzaron de inmediato la búsqueda del bebé. Revisaron el interior del automóvil y los alrededores, pero no lograron encontrarlo.
Ante la gravedad de la situación, se solicitó la intervención urgente de los bomberos voluntarios, quienes acudieron con equipos de rescate. El operativo se transformó en una carrera contra el tiempo: cada minuto era clave.
El trabajo de los bomberos y una búsqueda angustiante
Los bomberos realizaron maniobras extremas para acceder al vehículo. Lograron dar vuelta el auto y rompieron una de las ventanillas, con la esperanza de encontrar al menor en el interior. Sin embargo, el bebé no estaba dentro del habitáculo.
Ese dato encendió todas las alarmas. La principal hipótesis pasó a ser que Neithan había sido expulsado del auto y arrastrado por la corriente del canal.
El operativo se amplió entonces a lo largo del cauce. Policías, bomberos y vecinos recorrieron la zona con la mirada fija en el agua, mientras el clima de angustia crecía minuto a minuto.
El hallazgo que confirmó el peor final
Minutos más tarde, una mujer que transitaba por el lugar se detuvo abruptamente y dio aviso a los rescatistas. Había visto algo flotando en el canal, a unos metros del lugar donde había ocurrido el accidente.
Cuando los equipos se acercaron, confirmaron lo peor: se trataba del cuerpo del bebé. El silencio y el impacto emocional se apoderaron del lugar. La tragedia ya era irreversible.
De inmediato, el niño fue rescatado del agua y trasladado de urgencia, mientras se le practicaban maniobras de reanimación cardiopulmonar. Pese a los esfuerzos médicos, no lograron salvarle la vida.
Dolor absoluto y conmoción en la comunidad
La muerte del bebé generó una profunda conmoción en Chimpay, una ciudad pequeña donde los hechos trágicos sacuden con fuerza a toda la comunidad. Vecinos, familiares y amigos acompañaron a los padres en medio de escenas de dolor desgarrador.
Las imágenes de los jóvenes padres, devastados por la pérdida, recorrieron rápidamente la ciudad y las redes sociales. El caso despertó una fuerte ola de conmoción y volvió a poner en el centro del debate la seguridad vial y la responsabilidad al volante, especialmente cuando hay menores involucrados.
Qué se sabe sobre la causa de la muerte
Aunque aún resta el resultado final de la autopsia, las primeras hipótesis indican que el fallecimiento se produjo como consecuencia de las graves lesiones sufridas durante el accidente, sumadas al arrastre por el agua del canal.
Los peritos forenses trabajan para establecer con precisión la causa y el momento de la muerte, información clave para la investigación judicial.
La causa judicial y la figura de homicidio culposo
La investigación quedó a cargo del fiscal Daniel Zornitta, quien ordenó una serie de medidas para esclarecer lo sucedido. El expediente fue caratulado como “homicidio culposo en accidente de tránsito”, una figura penal que se aplica cuando una persona muere como consecuencia de una conducta imprudente o negligente.
Ambos padres del bebé quedaron vinculados a la causa, aunque por el momento no se dispusieron detenciones. Sin embargo, el foco principal de la investigación está puesto en el estado del conductor al momento del accidente.
Sospechas de consumo de alcohol y pericias clave
Según trascendió, al joven de 16 años se le extrajo una muestra de sangre para determinar si había consumido alcohol antes de manejar. El resultado del análisis toxicológico será determinante para definir la responsabilidad penal y el futuro de la causa.
Además, el Renault Sandero fue secuestrado y será sometido a pericias mecánicas para descartar fallas técnicas que hayan influido en el siniestro.
Cámaras de seguridad y reconstrucción del recorrido
La Brigada de Investigaciones también analiza cámaras de seguridad de la zona, tanto públicas como privadas. El objetivo es reconstruir el recorrido del vehículo, establecer la velocidad a la que circulaba y determinar si hubo maniobras imprudentes antes de caer al canal.
Cada dato es considerado clave para esclarecer una tragedia que dejó una vida truncada y una comunidad devastada.
Un caso que reabre el debate sobre infraestructura y prevención
El accidente volvió a poner en agenda la falta de medidas de seguridad en zonas urbanas atravesadas por canales de riego. Vecinos de Chimpay señalaron que ese cruce ya había registrado otros accidentes y reclamaron mayor señalización, iluminación y barreras de contención.
Mientras la Justicia avanza con la investigación, la ciudad despide a Neithan, en medio del dolor y la búsqueda de respuestas.