La segunda semana del juicio a los ocho acusados de matar a Fernando Báez Sosa se cerrará este viernes con las declaraciones de, entre otros, un joven oriundo de Zárate que había denunciado a uno de los rugbiers semanas antes del crimen.
La segunda semana del juicio a los ocho acusados de matar a Fernando Báez Sosa se cerrará este viernes con las declaraciones de, entre otros, un joven oriundo de Zárate que había denunciado a uno de los rugbiers semanas antes del crimen.
Se trata de Pablo Gastón Zapata, quien a fines de 2020 vivió dos episodios que podrían dar luz sobre cómo actuaban los rugbiers en su ciudad natal.
En rigor, según contó por entonces en declaraciones a la prensa, el primer ataque tuvo lugar el 10 de diciembre de 2020 y el segundo apenas cinco días después. Zapata llegó a recibir amenazas tras denunciar a Lucas Pertossi como uno de los agresores.
Zapata relató que el diez de diciembre de ese año estaban con un amigo "tomando algo en un bar" de Zárate, cunado cruzaron palabras con un allegado de los ocho acusados.
Tras esto, comenzó una pelea en la que se vieron involucrados Blass Cinallli y Juan Pedro Guarino, el último sobreseído de la causa. En este marco, los agresores los “corrieron y patearon entre seis”.
No fue el único episodio. Cinco días después, el 15 de diciembre, Zapata llegó a la casa de su abuela en la moto de un amigo y se encontró con un grupo de personas sentadas en una escalera.
“Uno de ellos era Lucas Pertossi”, explicó el joven.
“Cuando bajé el primer escalón, Pertossi me metió un zurdazo en el ojo que casi me arranca la cabeza. Cuando salté para atrás me caí y me hice una fractura de platillo tibial. Pertossi me corrió con piedras y me robó la moto”, relató Zapata tal cual denunció ese mismo día en la comisaría después de ir al hospital.
Por ese episodio, terminó enyesado y amenazado por allegados de Pertossi.