Marcelo Gutiérrez, padre de Catalina, la joven estudiante de arquitectura asesinada en julio de 2024, cuestionó la estrategia de la defensa de Néstor Soto, el acusado y aseguró que se está haciendo pasar por insano para evitar el juicio.
El asesinato que sacudió a Córdoba: golpeó y estranguló a su amiga, intentó quemar el auto con el cuerpo y ahora busca evitar la cárcel.
El crimen de Catalina Gutiérrez ocurrió el 17 de julio de 2024.
Marcelo Gutiérrez, padre de Catalina, la joven estudiante de arquitectura asesinada en julio de 2024, cuestionó la estrategia de la defensa de Néstor Soto, el acusado y aseguró que se está haciendo pasar por insano para evitar el juicio.
"Con mi mujer no podemos creer lo que vivimos, es un infierno", expresó en declaraciones a A24. Sobre el único imputado, sostuvo: "Era un compañero de facultad, como tantos otros. Tenían una amistad, él era un excelente amigo, en varias oportunidades había estado en casa cenando".
Para Gutiérrez, la supuesta alteración mental del acusado no es real. "Para mí, es lo que logró hacer creer su defensa. No tengo dudas", afirmó.
Además, desconfía del peritaje psiquiátrico que postergó el inicio del juicio: "A los peritos les habrá hecho creer con un peritaje corto que está en una situación mala. Y como se encuentra mal dice que se va a suicidar".
Además, desconfía del peritaje psiquiátrico que postergó el inicio del juicio: "A los peritos les habrá hecho creer con un peritaje corto que está en una situación mala. Y como se encuentra mal dice que se va a suicidar".
El juicio contra Aguilar Soto, de 22 años, estaba previsto para comenzar el jueves, pero fue pospuesto debido a la realización de estudios psiquiátricos al imputado.
El crimen ocurrió el 17 de julio de 2024. Catalina había pasado a buscar a Soto para ir a una reunión con amigos, pero nunca llegaron. La investigación determinó que la joven fue golpeada y estrangulada.
Luego, Aguilar Soto trasladó el cuerpo en su Renault Clio hasta el barrio Ampliación Kennedy, donde intentó prender fuego el vehículo para borrar evidencias, aunque no logró incinerarlo por completo.