Además del hallazgo de dos armas de fuego, se encontraron dos cartas manuscritas por la mujer, dirigidas a su esposo, en las que manifestaba sus problemas emocionales y de pareja. Un día antes, había publicado en su cuenta de Facebook: “No quiero mucho en la vida, solo una vida mejor para MI HIJO...”.
Fuentes cercanas a la familia indicaron que la mujer sufría depresión y que ya había tenido un intento de suicidio en el pasado. El niño, diagnosticado con un trastorno del espectro autista, requería atención constante, situación que habría agravado su estado emocional. En la vivienda trabajó personal de Policía Científica, que secuestró dos armas, un revólver calibre .22 y otro .38, y los teléfonos de las víctimas.
La causa está a cargo del fiscal Darío Provisionato, titular de la UFI N.º 1 de Florencio Varela, quien descartó la intervención de terceras personas en el hecho. La investigación ahora se concentra en cerrar formalmente el expediente como un caso de filicidio-suicidio motivado por un cuadro depresivo y una situación familiar de extrema tensión.