Ayer a la noche, un centenar de vecinos se reunió frente a la casa de Ríos para apoyar al jubilado detenido, con carteles escritos a mano con frases como “¡Basta de inseguridad!” y “Ni asesino ni héroe ¡Víctima! de la inseguridad y del estado de la Justicia".
Por su parte, familiares de Franco Martín Moreyra, el delincuente asesinado, aseguraron que al herrero “a la hora de gatillarle no le tembló el pulso”, y si bien no justifican el robo cometido por el joven porque “eso está mal”, dijeron que se “confundió” porque “necesitaba una contención” y “una ayuda que no la tuvo”.
Moreyra recibió dos balazos, uno en el tórax y otro en la región abdominal que le causó la muerte, según el informe de autopsia. “La muerte se produce por un paro cardíaco traumático secundario a un shock hipovolémico por herida de arma de fuego”, señalan las conclusiones médico legales.