La investigación por la desaparición de Guadalupe Belén Lucero volvió a quedar bajo la atención pública luego de que Roque Lucero, abuelo paterno de la niña, fuera detenido este domingo en San Luis.
Roque Lucero quedó detenido por una investigación independiente iniciada a partir de una denuncia por un presunto abuso sexual contra una menor. La medida volvió a poner el nombre de la familia en el centro de la causa.
La investigación por la desaparición de Guadalupe Belén Lucero volvió a quedar bajo la atención pública luego de que Roque Lucero, abuelo paterno de la niña, fuera detenido este domingo en San Luis.
La medida, sin embargo, corresponde a una causa diferente a la investigación por la desaparición de Guadalupe. El hombre está siendo investigado por un presunto abuso sexual contra una menor de edad, a partir de una denuncia presentada durante 2025.
Este lunes deberá comparecer ante la Justicia en una audiencia de formulación de cargos, instancia en la que se conocerán los detalles de la acusación y los planteos que realice la Fiscalía.
Por el momento, se mantienen bajo reserva aspectos centrales del expediente, entre ellos la edad de la presunta víctima, las circunstancias denunciadas y la calificación legal que podría recibir el acusado.
La causa se inició a partir de una denuncia presentada en noviembre de 2024 por una joven que era vecina del acusado. Según trascendió, la denunciante era menor de edad al momento de los hechos y tiene una discapacidad.
En abril de este año, la Justicia le formuló cargos por abuso sexual gravemente ultrajante. Como parte de esa investigación se realizó una Cámara Gesell, en la que la denunciante brindó su relato.
En aquella oportunidad, Lucero no fue detenido. La querella había solicitado medidas destinadas a reducir posibles riesgos procesales, entre ellas que no pudiera salir de la provincia de San Luis y que tuviera que presentarse periódicamente ante las autoridades.
Además de estas dos investigaciones, existe una tercera denuncia vinculada a un hecho ocurrido en 2016, aunque hasta el momento ese expediente no tuvo avances significativos.
El nombre de Roque Lucero adquirió especial relevancia por su parentesco con Guadalupe Belén Lucero, desaparecida el 14 de junio de 2021, cuando tenía cinco años.
La niña fue vista por última vez alrededor de las 19.20, mientras participaba de una reunión familiar en el barrio 544 Viviendas de la ciudad de San Luis. Desde entonces, su paradero continúa siendo desconocido.
Después de que Roque Lucero fuera imputado en abril por el otro caso de abuso sexual, Yamila Cialone, madre de Guadalupe, y Silvia Domínguez, abuela materna, pidieron ante la Justicia Federal que se revisara el papel que había tenido el abuelo paterno dentro de la investigación por la desaparición.
El planteo de la familia materna no lo señalaba como responsable directo de la desaparición. El pedido apuntaba a determinar si sus antecedentes y las denuncias por delitos sexuales habían sido analizados como una posible línea de investigación.
Desde la familia paterna, en cambio, rechazaron cualquier vínculo entre esas causas y la desaparición de Guadalupe.
Eric Lucero, padre de la niña, sostuvo públicamente esa postura, mientras que su abogado, Héctor Zavala Agüero, afirmó que Roque Lucero había sido investigado desde los primeros momentos de la causa federal.
Según la defensa, durante esos años se realizaron allanamientos en su vivienda, peritajes y distintas medidas para establecer cuáles habían sido sus movimientos durante la tarde en que Guadalupe desapareció.
La desaparición de la niña generó un enorme operativo de búsqueda desde el primer momento. Se activó la Alerta Sofía y participaron fuerzas federales, policías provinciales, organismos nacionales y especialistas en búsqueda de personas.
A lo largo de los años se realizaron rastrillajes, allanamientos, análisis de cámaras, intervenciones telefónicas y peritajes vinculados con distintas hipótesis. Sin embargo, ninguna de esas medidas permitió establecer qué ocurrió con la menor ni dónde se encuentra.
A cinco años de la desaparición, la causa continúa sin una respuesta concreta y sus familiares mantienen el reclamo para que se profundicen todas las líneas de investigación.
En mayo de este año, el Ministerio de Seguridad Nacional elevó a $20 millones la recompensa destinada a quienes aporten información que permita encontrar a Guadalupe. El monto cuadruplicó el que se encontraba vigente desde el inicio de la búsqueda.
También se actualizó la imagen utilizada para buscar a la niña mediante una proyección digital de cómo podría verse actualmente, teniendo en cuenta el tiempo transcurrido.
Quienes puedan aportar información relevante pueden comunicarse de manera gratuita y confidencial con la línea 134 del Programa Nacional de Recompensas. La identidad de quienes brinden datos permanece bajo reserva.