La muerte de Lucas Nahuel Larroque, un hombre de 30 años asesinado a golpes a la salida de un boliche en Mar del Plata, sumó un dato clave para la investigación judicial: el informe preliminar de la autopsia.
La autopsia preliminar de Lucas Nahuel Larroque, el hombre de 30 años atacado a la salida del local bailable de la ciudad balnearia, aportó nueva información de gran importancia para la investigación judicial.
La muerte de Lucas Nahuel Larroque, un hombre de 30 años asesinado a golpes a la salida de un boliche en Mar del Plata, sumó un dato clave para la investigación judicial: el informe preliminar de la autopsia.
El resultado del examen forense fue incorporado a la causa que tramita la Unidad Funcional de Instrucción Nº7 de General Pueyrredón y permitió a los investigadores confirmar la mecánica letal del ataque, ocurrido durante la madrugada del domingo a la salida del boliche Momentos, ubicado sobre la colectora, entre las calles 132 y 153, en la localidad de Batán.
De acuerdo con fuentes judiciales, la autopsia preliminar realizada por personal de Policía Científica determinó que Larroque sufrió un paro cardíaco producto de los severos traumatismos en el cráneo, que derivaron en una hemorragia intracraneal masiva.
El informe estableció que las lesiones fueron compatibles con golpes de extrema violencia, particularmente dos patadas recibidas cuando la víctima ya se encontraba en el suelo.
El hombre ingresó con vida al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), pero su estado era crítico desde el primer momento. Los médicos constataron traumatismo de cráneo severo, pérdida de masa encefálica y necesidad de asistencia respiratoria mecánica. Pese a los esfuerzos del personal de salud, falleció horas después debido a la gravedad irreversible de las lesiones.
Según reconstruyeron los investigadores a partir de testimonios y registros audiovisuales aportados por testigos, todo se inició con una discusión entre jóvenes a la salida del local bailable. Larroque habría intervenido para defender a la hija de su pareja y a una amiga, que estaban involucradas en una pelea con otras mujeres.
En ese contexto, un hombre lo increpó y comenzó un forcejeo. De manera sorpresiva, apareció un joven de 18 años -identificado como Lautaro Galván Vieytes- que le propinó una trompada que lo derribó. Cuando la víctima cayó al suelo, el agresor le dio dos patadas directas en la cabeza, una secuencia que resultó decisiva y letal.
La brutalidad del ataque quedó reflejada en videos tomados por testigos con sus teléfonos celulares, que luego fueron incorporados a la causa. En las imágenes se observa a Larroque inconsciente en el piso, convulsionando, mientras algunas personas a su alrededor gritan y otras intentan pedir ayuda.
Los registros audiovisuales resultaron fundamentales para los investigadores, ya que las cámaras de seguridad de la zona no funcionaban en ese momento debido a un corte en el suministro eléctrico. A partir de ese material, la fiscalía busca establecer con precisión el orden de los hechos y la participación de cada una de las personas involucradas.
Por el crimen hay dos personas detenidas. El principal acusado es Lautaro Galván Vieytes, de 18 años, señalado por los testigos como el autor de las patadas mortales. En un primer momento, el joven había sido imputado por tentativa de homicidio, pero tras confirmarse la muerte de Larroque, la carátula se modificó a homicidio.
El acusado fue trasladado a la Alcaidía Penitenciaria Nº44 de Batán, donde permanece alojado a disposición de la Justicia. Además, una mujer de 24 años fue detenida en el lugar e imputada por resistencia a la autoridad, luego de intentar obstaculizar el accionar policial en medio del operativo.
El fiscal Leandro Arévalo, titular de la UFI Nº7, analiza imputar al principal acusado el delito de “homicidio agravado por alevosía”. Según la hipótesis judicial, el agresor habría actuado aprovechándose de la indefensión total de la víctima, que ya se encontraba en el suelo e imposibilitada de defenderse.
El imputado tendría antecedentes penales y es hijo de un hombre con condenas previas, un dato que fue incorporado al expediente.