Carlos Gonzalo Rivero quedó imputado por el femicidio de Camila Vecchiarello. (Foto: gentileza Diario de Cuyo)
Además de confirmar el embarazo, el estudio forense aportó información clave para reconstruir cómo se produjo el ataque. Según los resultados preliminares, Camila presentaba múltiples heridas concentradas principalmente en el rostro y el cuello, además de lesiones en las manos.
Para los investigadores, estas últimas serían compatibles con heridas defensivas, que pueden producirse cuando una víctima intenta cubrirse o protegerse durante una agresión. La autopsia estableció además que las lesiones más graves estaban ubicadas a ambos lados del cuello. De acuerdo con la investigación, esas heridas provocaron la hemorragia masiva que derivó en la muerte de la joven.
En el departamento donde ocurrió el crimen, los investigadores encontraron además dos cuchillos con rastros de sangre, que quedaron incorporados como evidencia en la causa.
Cómo fue el femicidio de la aspirante a gendarme en San Juan
De acuerdo con la reconstrucción presentada por la Fiscalía, Rivero y Camila regresaron cerca de la medianoche al departamento de Barreal donde residían mientras realizaban el curso para aspirantes a la Gendarmería Nacional. La acusación sostiene que alrededor de la 1 de la madrugada, cuando se encontraban solos en la vivienda, comenzó el ataque.
Según la hipótesis fiscal, Rivero primero habría golpeado a Camila en el rostro y posteriormente habría utilizado un cuchillo para provocarle distintas heridas en la cara y las manos.
Femicidio en San Juan: la aspirante a gendarme estaba embarazada al momento de ser asesinada . (Foto: Facebook)
Luego, siempre de acuerdo con la acusación, habría utilizado un segundo cuchillo con el que le provocó dos profundas heridas, una a cada lado del cuello. Esas lesiones habrían ocasionado una pérdida masiva de sangre que finalmente produjo la muerte de la joven.
La carta que habría dejado el acusado tras el crimen
La Fiscalía también intenta determinar qué ocurrió dentro del departamento durante las horas posteriores al ataque. La hipótesis de los investigadores indica que Rivero habría permanecido varias horas en la vivienda después de la muerte de Camila.
Además, habría escrito y dejado en el lugar una carta manuscrita dirigida tanto a sus familiares como a los de la víctima. Según la investigación, en el mensaje pedía disculpas y hacía referencia a su intención de quitarse la vida.
El escrito forma parte de los elementos analizados en la causa junto con los cuchillos encontrados en el departamento y los resultados de las diferentes pericias. En tanto, familiares, amigos y vecinos de Camila reclaman justicia y el esclarecimiento del femicidio y se realizó una movilización para acompañar el pedido por la joven.